sábado, 1 de septiembre de 2012

CONSEJOS ESENCIALES PARA LA MEDITACIÓN




Las mentes que observan quieren saber. Consejos esenciales para observar el momento en la meditación de Mindfulness

Por el Venerable U Tejaniya, monje de la tradición Theravada birmana

Antes de empezar la práctica de la meditación (Atención Plena, o atención consciente, o ‘Mindfulness’), es bueno que sepamos cómo practicar. Debemos tener información correcta y una clara comprensión de la práctica para trabajar con la consciencia inteligentemente. Esta información estará presente cuando medites, como si estuviera trabajando en la parte posterior de la mente.

1. Meditar es observar y esperar pacientemente los pensamientos, con consciencia y comprensión. La meditación no es tratar de experimentar algo que hayas leído o escuchado.

2. Al meditar, tanto el cuerpo como la mente deben estar cómodos.

3. No estás tratando de hacer que las cosas salgan como quieres que sucedan. Estás tratando de saber lo que está pasando, tal como es (sin asumir nada).

4. Tienes que aceptar y observar todas las experiencias, tanto las buenas como las malas. ¿Quieres sólo buenas experiencias? ¿No quieres ni la más mínima experiencia desagradable? ¿Es esto razonable? ¿Es éste el camino del Dhamma? (Dhamma o Dharma: el camino al verdadero Despertar).

5. No te sientas perturbado por los pensamientos de la mente pensante. No estás practicando para evitar pensar, sino más bien para reconocer y admitir el pensamiento cada vez que surge (y cesa, así los pensamientos y emociones no harán daño). 

6. El objeto de la atención que usemos para meditar (respiración, ruidos, etc.) no es realmente lo  importante: Lo que es de real importancia es la mente que observa eso, que está funcionando para darse cuenta de eso. Si la observación se hace con la actitud correcta, cualquier objeto es el objeto correcto.

7. Solo presta atención al momento presente. No te pierdas en pensamientos sobre el pasado. No te dejes llevar por los pensamientos sobre el futuro.

De “No menosprecies los obscurecimientos: Ellos se reirán de ti”, por Ashin Tejaniya.

Traducido del inglés por Juan Jose Bustamante, del artículo aparecido en http://www.tricycle.com/insights/observing-minds-want-know . Lo que está entre paréntesis es nuestro.

jueves, 30 de agosto de 2012

EL ARTE DE LA EXPERIENCIA MEDITATIVA





El arte de la experiencia meditativa puede ser llamado arte genuino. Tal arte no está diseñado para su exhibición o difusión. En cambio, es un proceso de perpetuo crecimiento en el que empezamos a apreciar lo que nos rodea en la vida, sea lo que sea. No necesariamente tiene que ser bueno, bello y agradable en absoluto. La definición de arte, desde este punto de vista, es ser capaz de ver la singularidad de la experiencia cotidiana.

De “Percepción Verdadera. El Camino del Arte del Dharma”, por Chogyam Trungpa

Foto de Juan José Bustamante

sábado, 25 de agosto de 2012

CÓMO CALMARME CUANDO NO PUEDO CALMARME —Cómo meditar cuando no puedo meditar




“Tengo tantos problemas que no puedo meditar”. Hay momentos tan alterados que uno no puede ni se le ocurre meditar.  Afortunadamente hay maneras de manejar crisis y aburrimientos que no implican grandes o largos esfuerzos.

Podemos entrenarnos en hacer pausas, meditaciones de un instante, muy cortas, cuando no podemos intentar sesiones largas ni tenemos el tiempo, y que incluso podrían aburrir si no se consiguen resultados inmediatos. A veces perdemos toda la lucidez, y allí sería bueno contar con formas de auto recuperación más rápidas y eficaces.

“Cómo quieres que me calme con esta ansiedad”. Justamente puedes aliviar esa angustia aprendiendo a no alimentarla, a incluirla en vez de luchar con ella.

“Ni se me ocurre”. Nos falta familiaridad con el alivio, ni siquiera sabemos que podemos aliviarnos de este malestar. La calma no va a surgir milagrosamente si no haces algo para que aparezca; eso se puede entrenar.

En un instante podríamos cambiar la actitud y por tanto la sensación de malestar de ciertas experiencias. ¿Qué hacer cuando haya insomnio? ¿O cuando haya  ansiedad social? O procastinación.

Podemos practicar instantes de meditación en medio del tráfico, de una congestión de vehículos, sobre todo cuando uno está apurado, delante de un semáforo en rojo. Incluso cuando caminamos paseando podemos disfrutar más del medio ambiente, de la naturaleza y del ejercicio. Por ejemplo podemos tener una actitud más libre y descansada cuando se hacen compras en el supermercado o el mercado, o aún en un centro comercial.

Como sentir rabia es tan desagradable, llega a hacerse una necesidad reemplazarla con una actitud meditativa y compasiva. La cólera que sentimos en una discusión doméstica o laboral, o ante una injusticia, nos hace daño y hasta nos enferma. Incluso cuando comemos podemos alimentarnos con más placer, más sanamente, con cantidades y comidas que no se conviertan en gordura o enfermedad. Y cuando nos vamos a dormir, podemos descansar con mayor calidad, con mayor felicidad.

Es válido buscar modalidades terapéuticas de la meditación a fin de aliviar la ansiedad y la angustia, que son formas dolorosas de sufrimiento, aunque la meditación en sí tenga fines más amplios que tan solo calmarse. Y es a través de este acercamiento gradual que se van encontrando respuestas a preguntas existenciales más hondas, según se vaya necesitando. Insensiblemente se irán cambiando conductas, conceptos, y estados de malestar por otros de bienestar.

Llegar a calmarse en ocasiones en las que antes uno no podía calmarse es un alivio y una bendición.