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domingo, 22 de febrero de 2026

LA LUZ DE LA PLENITUD DE LA MENTE EN EL CORAZÓN

 

El Karmapa XVI

LA LUZ DE LA PLENITUD DE LA MENTE 

EN EL CORAZÓN

En el centro de la flor que brota en el corazón

brilla con luz propia la plenitud de la mente –el dharmakaya–


Descansamos allí


Reconocemos la verdadera naturaleza de la mente

Ahora!


Descansamos allí

 

Aún en la densa oscuridad de nuestra engañosa ignorancia de nuestra verdadera naturaleza, estando confundidos por los surgimientos en nuestra mente aparente, aún así brilla la pura consciencia

–solo consciencia sin formas–

 

Descansamos allí

 

La luz brilla en las tinieblas,

 

Los pensamientos no son sino una cadena de diamantes luminosos

 

Descansamos allí

 

En medio de la vivacidad espontánea de nuestros pensamientos y sensaciones, 

que surge libre, sin fijarse en los obstáculos del 

lamento del pasado, 

ni en la ansiedad del presente y 

ni en el miedo al futuro,

 

Descansamos allí

 

Reconocemos la no dualidad absoluta de todo eso

Y somos dichosos en su auto liberación

 

Descansamos allí

 

Lo Absoluto es nuestro maestro,

y nos cuida como una madre

 

Descansamos allí

 

En el centro de la flor que brota en nuestro corazón

brilla la imperturbable y autónoma luz propia del Absoluto –el dharmakaya–

de la que nunca hemos estado separados

 

Descansamos allí

 

Esta experiencia es la sabiduría no fabricada de la Clara Luz de la Mente completa, 

vacuidad e inteligencia, 

más allá del pensamiento del yo, que se agota analizándolo todo

 

Descansamos allí

 

Este es el verdadero corazón, 

la esencia del Absoluto, 

la verdadera igualdad de todos los diversos pensamientos

 

Descansamos allí

 

En el único sabor de todas las apariencias mentales

 

Descansamos allí

 

Reconocemos la manifestación del Absoluto,

que no es otra cosa que la producción de nuestros pensamientos, 

que no son del yo, sino de la auto irradiación no fabricada, incesante e innata, de la consciencia prístina,

 

Descansamos allí

 

Reconocemos estar ya en la otra orilla, más allá del samsara y del nirvana:

 

Descansamos allí

 

En la gran Presencia espontánea de la consciencia prístina, en todas nuestras percepciones,

 

Descansamos allí

 

Nos damos cuenta de la mente natural, sin añadidos adventicios,

nos encontramos así con nuestra propia esencia pura

 

Descansamos allí

 

Nos adentramos en el bosque de las tres soledades


La soledad física, mediante un cierto retiro de la distracción y del entorno social

 

Descansamos allí

 

La soledad mental, silenciando la charla interna, que va en pos de los apegos

 

Descansamos allí

 

La soledad de la Visión, reconociendo la vacuidad inherente de todos los fenómenos, y de la mente del yo, más allá de todo extremo

 

Descansamos allí

 

Poseemos ya la fortaleza de la dorada práctica de los Despiertos

 

Descansamos allí

 

Descansamos allí

 

Descansamos allí

 

Experimentamos el placer y la alegría de estar poniendo en práctica la luminosa y pura mente diamante,

Ahora !

 

Descansemos allí

 

Dedicamos nuestra existencia al Absoluto

–el Dharmakaya– 

para experimentar el gran sabor de la igualdad de todos los fenómenos, parezcan buenos o parezcan malos

 

Descansamos allí

 

Reconocemos el gran espacio puro de la mente

–el dharmadhatu– 

pureza primordial, libre de cualquier fijación conceptual

 

Descansamos allí

 

Los Despiertos han pacificado completamente el océano de millones de pensamientos,

 

y al igual que ellos

 

Descansamos allí

 

La pura consciencia

no se aparta nunca del océano totalmente libre del espacio básico de la mente

 

Descansamos allí

 

El Despertar reconoce el Absoluto 

detrás de las múltiples formas que aparecen en nuestra mente, 

que es el único reino puro y perfecto de todos los Despiertos

 

Descansamos allí

 

El océano de todos los Despiertos ya está presente en nuestro ser

 

Descansemos allí, siempre...

 

Y tengamos compasión de uno mismo,

cuando uno no esté descansando allí…

 

 

*Inspirado en una canción de realización del XVI Karmapa.

Karmapa Khyenno!

–pronunciado Karmapa Cheno–

 

Queridos amigos, estoy transcribiendo la meditación contemplativa del domingo 22-2-2026 para todos, como un regalo por el Año Nuevo lunar tibetano, del Caballo de Fuego.

No es sólo para leerla y olvidarla. Es para estudiarla y tenerla presente, mediante los tres momentos de la enseñanza tradicional: 

Leer/Reflexionar/Meditar

Sobre todo, meditar…

Quedo atento a sus preguntas al respecto en nuestras clases grupales. 

Cariños para todos!

sábado, 26 de septiembre de 2015

SUPERAR LA ANSIEDAD


La mente siempre está fluyendo. ¿Cómo podría estar detenida ?! Es por confusión que a veces la mente se lee a sí misma como trabada, atracada, atada, presa, bloqueada. Entonces es que producimos la jaula, artificialmente, y sufrimos. Por ejemplo cuando ‘no soltamos’, cuando ‘no nos abrimos’. Pero la mente siempre está ‘soltando’/ siempre está ‘suelta’. Siempre está ‘abierta’, sólo tenemos la sensación de bloqueo, de aferramiento, de apego.

Si reconocemos el flujo, la apertura, la soltura, que ya se está dando/ que ya existe, no nos aferraríamos al dolor (aparente). Sólo mira con atención. El dolor emocional es sólo una apariencia, un aferramiento aparente, un bloqueo aparente. Es ‘virtual’.

El sufrimiento, la angustia, el dolor, se produce cuando la mente se considera a sí misma trabada. No se puede decir que la mente se bloquea, realmente. Lo que pasa es que a la mente le da la impresión, tiene la sensación, de que se bloquea. Se ha hecho la historia de que se bloquea.
El bloqueo/ el dolor/ el sufrimiento es tan sólo una explicación, una lectura, (y una lectura supone siempre una interpretación), una sensación. Una tensión. Es tan solo una proyección de la propia mente.
El dolor es sólo una interpretación.

Por eso el dolor se cura con la claridad, viendo que no hay tal proyección. Y para tener claridad primero hay que calmar la mente. Relajarla. Eso es lo que se llama en tibetano el Trekchod. Cortar a través de nuestras tensiones.

La mente/ los pensamientos no son sólidos, son fluídos, impermanentes, no se pueden bloquear, no pueden quedarse a sufrir, no pueden detenerse en el sufrimiento, aún el sufrimiento es un flujo, al cual, como no es sólido, uno no se puede aferrar. Deja que el sufrimiento fluya / sea / se manifieste / duela, ya se agotará/ cambiará/ se desvanecerá.

La tensión es una sensación, una impresión, pasajera, una dureza / rigidez / bloqueo/ aparente. Lo que duele es creer que va a durar, creer que está durando, creer que nunca se va a ir. Bastaría dejar que el tiempo pase, sin impaciencia ni ansiedad.

La ansiedad es debida a creer que se ha producido un bloqueo, y que el cambio, la liberación, no vendrá nunca, o que se está demorando. Sencillamente uno no ve que ya está fluyendo.

Uno no reconoce que el karma es un flujo, que tras la acción o causa viene el efecto, el cual es causa de un nuevo efecto, y así sucesivamente. Sólo suelta, que ya todo fluye por sí solo. En toda causa pon otra causa, con calma, claridad y relajación, (fluyendo), para alterar el curso del flujo.


domingo, 30 de marzo de 2014

LA INSEGURIDAD SUPERADA, CONFIANZA EN EL CORAZON


Hacer estallar la burbuja de la Inseguridad 
y el miedo

La verdadera clave de la seguridad mental es descansar voluntariamente en nuestra angustia, ya no resistirse a lo que es. Por más doloroso que pueda ser el hacer frente a nuestros miedos más profundos, llegaremos a darnos cuenta de que será aún más doloroso no hacerles frente. Este es un punto crucial en la práctica.

Quizás lo que hace que estemos tan llenos de angustia sea que realmente no queremos tener ningún problema. ¿No siempre hemos tenido miedo de los problemas? La sensación de que las cosas no van bien y que no hay mucho que podamos hacer no es nueva. Siempre tendremos que lidiar con el hecho de que vivir conlleva dolor.

Mucha gente viene a la meditación con la expectativa de calmarse y aliviar su estrés. Ciertamente, la meditación puede hacer esto, pues incluso las prácticas de meditación más superficiales pueden inducir sentimientos de calma. Sin embargo, cuando estamos hasta el cuello en la angustia emocional, seremos afortunados si podemos recordar siquiera el practicar meditación. Para ello deberíamos meditar con regularidad, para estar preparados para los momentos más críticos.

Cuando la claridad de la práctica se oscurece por la energía oscura y turbulenta de la inseguridad emocional, es útil tener algunos recordatorios claros y concisos para traernos de vuelta a la realidad.

4 Recordatorios para cuando nos sintamos inseguros

1 El primer recordatorio cuando nos va mal es despertar el recuerdo de la meditación.

Despertar la aspiración significa simplemente recordar y practicar la meditación. Una vez que recordamos practicar, despertar la aspiración significa que comenzamos a considerar nuestra inseguridad y angustia particular como nuestro camino de superación. En lugar de verlas como el enemigo, como algo de lo que tenemos que deshacernos, en lugar de darle realidad esencial mediante  la solidificación de los pensamientos alrededor de esa pesadez, y de hacer un drama de lo que le está pasando a mi "yo", en vez de eso aprendemos a ver la angustia como nuestra oportunidad de ver más claro y abrirnos. Nos relacionamos con la inseguridad como nuestro camino hacia el despertar.

Cuando nos encontramos en confusión, podríamos tener el pensamiento “Así no se supone  que sea la vida”. Cuando las cosas no se ajustan a nuestros deseos, por lo general sentimos que algo anda mal. Pero no es tanto que algo esté mal, lo que sucede es que nos ponemos en relación con la vida a partir de una perspectiva estrecha, basada en el miedo, la del “yo quiero”. Lo que queremos es sentirnos bien, y cuando nuestra angustia emocional no nos hace sentir bien,  casi instintivamente lo rechazamos. Nuestro malestar genera miedo, y en ese miedo encontramos aún más malestar. No es de extrañar que vayamos a tender a considerar  la angustia como el enemigo, como algo de lo cual tenemos que deshacernos.

Debemos transformar nuestra perspectiva al revés hasta entender lo que significa que las dificultades se conviertan en nuestro camino de superación de la inseguridad. La cuestión principal ya no es sólo acerca de si no nos sentimos bien, o si no nos gusta lo que está pasando. La cuestión principal es estar más despierto, para poder aprender lo que tenemos que aprender, para dejar de reprimir nuestros corazones y no rechazar el miedo. Esto no significa que nos tiene que gustar lo malo que nos toca, lo que significa más bien es que hay que abrirse a lo que suceda, y eso no depende de que tenga que gustarnos.

2 El segundo recordatorio es despertar la indagación.

La pregunta relativa a la práctica es: "¿Qué es esto, qué está pasando?” Esto no es una expresión de curiosidad ociosa, ni es una exploración analítica [No es una reflexión sobre causas y consecuencias, es sostener ‘la cosa’ presente, en silencio]. Se está despertando el deseo de conocer la verdad del momento, a través de experimentar la realidad de nuestro ser. No podremos experimentar la realidad mientras continuemos culpándonos, regodeándonos en  “pobre de mí”, tratando de escapar o negar lo que está pasando, o dando crédito a los pensamientos a los que damos poder tales como “Esto no es justo” o “Yo no puedo hacer esto” o “Esto no es para mí”. El llamado ‘reino’ del pensamiento neurótico es donde nos quedamos atascados, es donde las cosas se vuelven sólidas, oscuras e inviables. Despertar la indagación es retomar una y otra vez la experiencia del momento, a la ‘esencia’, a “lo que es real” en nuestra experiencia, lo cual es cambiante, liviano, y trabajable.

Hace varios años me enfrenté a un resultado alarmante en una prueba de detección de cáncer. Después de más pruebas, me sentí con mucho miedo a la espera de los resultados finales. Practiqué meditación, preguntándome una y otra vez: “¿Qué es esto?” La combinación de miedo y auto lástima era poderosa, al igual que el deseo de escapar, pero mi esfuerzo continuo de retorno a la realidad del momento comenzó a socavar la solidez de mi inseguridad. La pregunta [silenciosa de poner la consciencia en] “¿Qué es esto?” trabajaba como un láser en penetrar en la experiencia del miedo en sí. En un momento de inspiración, me di cuenta de que nada de lo que temía estaba sucediendo ahora ¡Ni había sucedido nunca! No había más dolor real que el generado por mis pensamientos. Esta toma de conciencia hizo explotar efectivamente la burbuja de mi inseguridad y mis temores. La idea no vino del torturarme con pensamientos catastróficos, sino de quedarse con “Lo que es” del momento. Venía de indagar, de ser curioso acerca de la realidad esencial de las cosas.

3 El tercer recordatorio en el trabajo con la inseguridad es despertar el humor.

 O al menos generar una perspectiva más amplia. Cada vez que estemos obsesionándonos con algo que está ocurriendo principalmente tan sólo en nuestros pensamientos, será útil recordar las palabras de Mark Twain: “Soy un hombre muy viejo que he tenido un montón de problemas. La mayoría de ellos nunca sucedió”.

Una forma de ampliar nuestra perspectiva es ver las dificultades como tan sólo otro aspecto de nuestro condicionamiento desplegándose por sí mismo. Cuando recordamos esto podemos decirnos a nosotros mismos, “Aquí viene otra vez.  ¿Cómo será esta vez?” Esto no es un truco para evitar enfrentar nuestros problemas o temas recurrentes, sino que es un medio para conseguir la suficiente perspectiva para poder entrar en la dificultad, sin ser abrumado por ella. Una vez, cuando mi caja de Pandora estaba bien abierta, fui a ver a mi maestra Joko Beck, para contarle lo que me estaba ocurriendo. Me sentía oscuro y sombrío, y me sentí  avergonzado de revelar que estaba experimentando tanto miedo. Ella me sonrió y dijo: “Eso es muy interesante. Echemos una mirada a todo esto”. Eso me dio la sensación de que no era de mí de quien estábamos hablando, sino tan sólo de “cosas”. Aquí había una perspectiva más amplia. No es que los temores fuesen tan sólo una ilusión y que por tanto podían ser ignorados, sino  que eran simplemente mi particular condicionamiento. Ponerlos en este contexto me permitió mirar con más ligereza “mis temores”.

4 El cuarto recordatorio es despertar la Compasión y la Bondad Amorosa.

Esta es la capacidad de llevar una atención sin prejuicios a los aspectos no deseados de mi “yo”. Este recordatorio es crucial, no se puede enfatizar lo suficiente. Es tan natural querer confirmar lo que es más negativo sobre nosotros mismos que ni siquiera pensamos en la activación de la compasión o la bondad. De hecho, gran parte de la pesadez de nuestra angustia proviene de la creencia de que debemos ser diferentes. Especialmente después de practicar algún tiempo, pensamos que no deberíamos seguir siendo tan reactivos. Pensamos que ya deberíamos estar más allá de nuestro condicionamiento. Pero la práctica no funciona de esa manera. Sin embargo, cuando ablandamos el juzgarnos tan duramente mediante la compasión y el cariño por uno mismo [compasión es acompañar en el padecimiento, para dar paz], el sentido del drama y la pesadez se aligera considerablemente.

A veces cuando la inseguridad y la angustia emocional se presentan particularmente potentes, nada de lo que hemos aprendido acerca de la meditación para la calma parece funcionar. Las reacciones emocionales densas e intensas nos pueden dejar confundidos y abrumados. En esos momentos más obscuros, una práctica sería ser consciente del centro del pecho, respirando las emociones dolorosas, mediante la inhalación, directamente hacia el Espacio en el Corazón [no se refiere al órgano cardíaco en sí, sino al Centro del ser]. Es como si estuviésemos respirando las sensaciones emocionales y físicas turbulentas directo hacia dentro del corazón. A continuación, en la exhalación, simplemente exhalamos [y nos relajamos]. No estamos tratando de hacer o cambiar nada, sino que simplemente estamos permitiendo que nuestro Centro del Corazón se convierta en un recipiente amplio de consciencia en el que experimentar la angustia. [Comprobaremos que la mente ‘contenida’ en el centro del pecho es espaciosa, y hay en ella mucho espacio, tanto, que puede contener incluso esta ‘enorme’ angustia –pero que al hacer la práctica de meditación se verá como tan sólo una pequeña nube en el vasto cielo].

[La buena noticia es que] El miedo nos lleva a ese punto más allá del cual creemos que no podemos ir. Respirar hacia al centro del pecho, llevando esa respiración directamente al Espacio en el Corazón, abriéndose tanto al dolor que incluso lleguemos a sentir como que uno  se va a morir [y nos convenceremos que uno no se muere], todo eso nos enseña que la inseguridad y la angustia no nos va a dañar. Comenzaremos a experimentar la amplitud y espaciosidad del corazón, donde nuestros más duros juicios sobre uno mismo y nuestros humores más oscuros se aligeran. Empezamos a entender que la consciencia cura, y que para abrirse a esta curación, una respiración más en el Espacio del Corazón es todo lo que se necesita.

Descansar relajadamente y voluntariamente en nuestra angustia, y ya no resistirse a lo que es, esa es la verdadera clave de la transformación emocional y mental. Por doloroso que pueda  ser hacer frente a nuestros miedos más profundos, llegaremos al punto en que es más doloroso todavía el no hacerles frente. Este es un punto crucial en la práctica de la meditación.

El sentir las limitaciones de nuestros miedos y respirándolos hacia el Espacio del Corazón nos permite penetrar las barreras de protección que nos cierran y bloquean. A medida que empezamos a ir más allá de la construcción artificial que llamamos nuestro “yo” –el asiento de toda nuestra angustia emocional– nos adentramos en un recipiente más amplio de conciencia. Veremos que nuestro drama emocional, aunque angustioso, sigue siendo tan sólo un conjunto de pensamientos, muchas veces tan sólo memorias dolorosas, tan sólo sensaciones [muchas de ellas tan sólo nerviosas, no reales]. Quiénes somos en realidad –nuestra conexión interior  básica– es mucho más grande que sólo este cuerpo, sólo este drama personal.

Haber resuelto la inseguridad una vez, dos veces, o incluso una docena de veces, no significa que nos quedaremos sin reacciones emocionales. Pero mantener la imagen más grande de la situación a la vista nos ayuda a no perdernos en nuestra angustia tan rápidamente, tan intensamente, o durante el tiempo que nos acongoje. Finalmente empezaremos a entender e incluso a creer que todos nuestros problemas y temas recurrentes son viables.


Traducido, editado y adaptado de un fragmento del libro Being Zen por Ezra Bayda, quien escribe y enseña en el Zen Center de San Diego, y publicado en la revista budista Tricycle

domingo, 2 de marzo de 2014

MENTE SIN ANSIEDAD, ALEGRIA EN EL CORAZON Seminario

PAZ EN LA MENTE

Meditaciones Guiadas
de Bienestar Mental y Emocional

                                                       

Seminario

MENTE SIN ANSIEDAD
ALEGRIA EN EL CORAZON

Miercoles 5 a 26 de Marzo 7-9 pm
o Sabados 8 al 29 de Marzo,
10.30-12.30 del dia

Donacion S/.120 por las 4 clases

Ver cita sobre Manejo de la Ansiedad
en la siguiente entrada del Blog

                                                       

TALLERES: APLICAR MEDITACION
A LA VIDA
 Lunes 7 a 9 pm, o Martes 10.30 a 12.30 del dia
Donación S/. 120 por 4 clases
Clase de prueba para nuevos interesados S/. 10

FILOSOFIA BUDISTA
Incluye Meditaciones guiadas
  Los Jueves de 7 a 9 pm
Donación S/. 120 por 4 clases


                                                  
  
Por el Prof. Juan Jose Bustamante,
Profesor de Budismo de la Universidad Católica desde 1989. 
Estudia y practica la meditacion por 40 años.
Estudia en India con Lama Wang Dor en 1983-1984.
24 años de experiencia enseñando.

En Calle Enrique Palacios 1125-C, Miraflores,
Instituto Peruano de Estudios Budistas,
(altura 10 de Av. Pardo, 3 de Espinar),
Estacionamiento vigilado Calle Chacaltana cdra. 2
Tlfs. 4455003 y 999467542

                                                  



COACHING & COUNSELING
DE ORIENTACION DE VIDA
TERAPIAS POR LA MEDITACION

Manejar estres, depresion, ansiedad, ira, miedo, panico

S/. 130 sesion personal de hora y media,
Horario a coordinar tlf. 999467542,
Incluye meditacion personalizada


                                           

TERAPIAS A DOMICILIO
Desde S/. 170 por sesion personal de hora y media,

Horario a coordinar Tlf. 999467542,
Incluye meditacion personalizada


                                            

SESIONES POR INTERNET
 S/. 130 por sesion personal de hora y media,

Horario a coordinar Tlf. 999467542,
Incluye meditacion personalizada


                                                 

Mas informacion en


MENTE SIN ANSIEDAD, ALEGRIA EN EL CORAZON


LOS CUATRO PASOS

EN EL TRATAMIENTO DE LA ANSIEDAD


Primero se proporciona una explicación adecuada acerca de los síntomas nerviosos y de las sensaciones desagradables e incómodas que los acompañan, las que parecen salir de dentro de sí mismo, tales como la ansiedad, el pánico, la debilidad, sentir que se está a punto de desmayarse, palpitaciones, etc., sensaciones que le producen temor.

Enseñar la importancia de los cuatro pasos:

ENFRENTAR,   ACEPTAR,   FLOTAR,   DEJAR  PASAR  EL  TIEMPO.

Este tratamiento está destinado a lograr la desensibilización, vale decir, reducir  las sensaciones nerviosas y las respuestas emocionales exageradas, a niveles normales. La recuperación no se basa en la abolición de las sensaciones nerviosas o de los sentimientos (como algunas personas creen) sino, como ya se dijo, se trata de reducirlos  a niveles normales.

Los cuatro conceptos, en mayor detalle, son:

ENFRENTAR                                
Nescapar de las sensaciones desagradables.

ACEPTAR                                                 
No luchar.

FLOTAR                                                      
No ponerse tenso.

DEJAR QUE PASE EL TIEMPO        
No impacientarse con el paso del tiempo.         

Estas instrucciones pueden parecer demasiado simples para ser tomadas con seriedad. Sin embargo, es ilustrativo analizar cuánta gente se sumerge más y más en la enfermedad nerviosa, al hacer lo contrario.

La persona sensible o incluso enferma de los nervios se alarma con cada síntoma nuevo que aparece; lo toma con aprehensión y al mismo tiempo tiene miedo de examinarlo muy minuciosamente por temor a que éste empeore. Entonces busca ocuparse de olvidar el síntoma, a la fuerza, de modo que estará escapando, no enfrentando la situación.

Muchas personas tratan de lidiar con los sentimientos incómodos, poniéndose tensos al notar  su  presencia;  piensan  “no debo  dejar  que  esto  me  afecte”. Cuando hablan con otras personas, entrelazan sus manos con fuerza, miran ansiosamente el reloj, preguntándose cuánto más podrán mantener su postura normal, sin “claudicar”. Esto es luchar, y no aceptar.

Flotar es similar a aceptar. Significa ir con los sentimientos, no ofrecer resistencia, como si uno flotara en aguas tranquilas, permitiendo que el cuerpo se mueva con la agradable ondulación de las olas. Implica relajarse ante las sensaciones nerviosas, permitir que el cuerpo se afloje, tan voluntariamente como sea posible, ante esas sensaciones. Algunos dirían “cómo puedo flotar ante las ganas de llorar o ante el pánico”. Sí lo pueden hacer, ofreciendo la menor resistencia al pánico como sea posible; esperando que el ataque de llanto repentino pase y luego continuar con el trabajo que se estaba haciendo. Lo que importa es el dejar pasar y la consiguiente liberación de la tensión que implica la palabra “flotar”.

Flotar es lo contrario de luchar. Yo en ocasiones , he curado a pacientes que estaban en un estado de ansiedad, usando simplemente las palabras “Flota, no luches!”.

Asimismo, la persona sensible de los nervios se mantiene preocupándose porque ha pasado mucho tiempo sin haber sido aliviada o curada, como si estuviera poseída por un mal espíritu y necesita ser exorcizada, como si sólo el médico supiera cómo hacerlo. Es muy impaciente, no deja que el tiempo transcurra.

La no aceptación acompañada de agitación, la tensión de luchar, la impaciencia con el tiempo, todo ello incrementa el estrés , la sensibilización y prolonga la ansiedad.

Muchas personas son aliviadas en el momento en que pierden el miedo a los síntomas del estrés, enfrentando, aceptando y dejando que el tiempo transcurra.

“Acostumbrarse a algo, a una rutina” deja a la persona muy vulnerable al retorno de síntomas nerviosos, especialmente del pánico, durante futuras experiencias estresantes. En otras palabras, para lograr una recuperación duradera, se debe enseñar cómo vencer los síntomas presentes y no simplemente el modo de enfrentar situaciones específicas.

El simple hecho de entender las experiencias y los síntomas nerviosos y el conocer la manera de vencerlos, ayuda a las personas a encontrar paz, y los capacita para dar mayor atención a algún problema en particular, que esté retardando su recuperación.


De “Tratamiento Simple y Efectivo de la Ansiedad y la Agorafobia”, Guia para el sufrimiento por estrés y trastornos nerviosos, por la Dra. Claire Weekes
(encontrar el libro completo gratis en www.perubudismo.org )

sábado, 25 de agosto de 2012

CÓMO CALMARME CUANDO NO PUEDO CALMARME —Cómo meditar cuando no puedo meditar




“Tengo tantos problemas que no puedo meditar”. Hay momentos tan alterados que uno no puede ni se le ocurre meditar.  Afortunadamente hay maneras de manejar crisis y aburrimientos que no implican grandes o largos esfuerzos.

Podemos entrenarnos en hacer pausas, meditaciones de un instante, muy cortas, cuando no podemos intentar sesiones largas ni tenemos el tiempo, y que incluso podrían aburrir si no se consiguen resultados inmediatos. A veces perdemos toda la lucidez, y allí sería bueno contar con formas de auto recuperación más rápidas y eficaces.

“Cómo quieres que me calme con esta ansiedad”. Justamente puedes aliviar esa angustia aprendiendo a no alimentarla, a incluirla en vez de luchar con ella.

“Ni se me ocurre”. Nos falta familiaridad con el alivio, ni siquiera sabemos que podemos aliviarnos de este malestar. La calma no va a surgir milagrosamente si no haces algo para que aparezca; eso se puede entrenar.

En un instante podríamos cambiar la actitud y por tanto la sensación de malestar de ciertas experiencias. ¿Qué hacer cuando haya insomnio? ¿O cuando haya  ansiedad social? O procastinación.

Podemos practicar instantes de meditación en medio del tráfico, de una congestión de vehículos, sobre todo cuando uno está apurado, delante de un semáforo en rojo. Incluso cuando caminamos paseando podemos disfrutar más del medio ambiente, de la naturaleza y del ejercicio. Por ejemplo podemos tener una actitud más libre y descansada cuando se hacen compras en el supermercado o el mercado, o aún en un centro comercial.

Como sentir rabia es tan desagradable, llega a hacerse una necesidad reemplazarla con una actitud meditativa y compasiva. La cólera que sentimos en una discusión doméstica o laboral, o ante una injusticia, nos hace daño y hasta nos enferma. Incluso cuando comemos podemos alimentarnos con más placer, más sanamente, con cantidades y comidas que no se conviertan en gordura o enfermedad. Y cuando nos vamos a dormir, podemos descansar con mayor calidad, con mayor felicidad.

Es válido buscar modalidades terapéuticas de la meditación a fin de aliviar la ansiedad y la angustia, que son formas dolorosas de sufrimiento, aunque la meditación en sí tenga fines más amplios que tan solo calmarse. Y es a través de este acercamiento gradual que se van encontrando respuestas a preguntas existenciales más hondas, según se vaya necesitando. Insensiblemente se irán cambiando conductas, conceptos, y estados de malestar por otros de bienestar.

Llegar a calmarse en ocasiones en las que antes uno no podía calmarse es un alivio y una bendición.