jueves, 6 de abril de 2017

CLASES DE MEDITACIÓN EN LIMA, MIRAFLORES





Meditación. 
Mindfulness. 
Meditación guiada. 
Paz en la mente. 
Paz mental. 
Bienestar mental. 
Salud mental. 
Bienestar emocional. 
Salud emocional. 
Bienestar espiritual. 
Salud espiritual. 
Espiritualidad. 
Aprender a meditar. 
Serenidad. 
Terapias personales. 
Manejo de la angustia. 
Control de emociones. 
Depresión. Ansiedad. 
Ira. 
Cólera. 
Miedo. 
Estrés. 
Ataques de pánico. 
Insomnio. 
Clases de meditación. 
Relajación. 
Budismo. 
Filosofía budista. 
Yoga de la mente. 
Autoayuda. 
Mejorar como persona. 
Cuidar la salud mental. 
Respirar con libertad y contento. 
Terapia de pareja. 
Meditación en Miraflores. 
Meditación en Lima. 
Meditación en Perú. 
Desarrollo humano. 
Mejora personal. 
Instituto Peruano de Estudios Budistas. Centro de meditación. 
Lima. Perú. 
Juan José Bustamante. 
Perubudismo. 
Meditacionperu.

jueves, 19 de enero de 2017

LOS SIETE DELEITES DE LA MENTE -Por GOTSANGPA, Siglo XII


Gotsangpa: Los Siete Deleites. Texto budista del siglo XII
Traducido por Maximino Miyar Teja
Namo Ratna Gurú (Homenaje a la joya que es el maestro)
1) Cuando los pensamientos con respecto a que hay algo que es percibido, y alguien que está percibiendo, seducen mi mente dispersándola y atrayéndola, yo no cierro las puertas de mis sentidos para meditar sin ellos; al contrario, me hundo directamente dentro de su naturaleza esencial (la Vacuidad)
2) Tales pensamientos son como nubes en el cielo; donde ellos vuelan, parece existir este reflejo. ¡Los pensamientos que surgen, son para mí un absoluto deleite!
2) Cuando estoy atrapado y dirigido por las aflicciones (kleshas), y cuando su calor me está abrasando, yo no intento aplicar un antídoto para eliminarlas; sino que de forma similar a un alquimista, cuya poción transforma el metal en oro, lo que está dentro de las aflicciones es el poder de otorgar un gozo sin contaminación, completamente libre de impurezas. ¡El surgir de las aflicciones, que absoluto deleite!
3) Cuando yo estoy sufriendo la plaga de los beneficios de los dioses mundanos, o las interferencias de las fuerzas demoníacas, yo no los llevo a un lugar alejado por medio de rituales y mantras; lo que ha de ser ahuyentado es la forma egoísta de pensar que están construida en base a la idea de una entidad personal inherentemente existente. Esto hará que aquellos que están incluidos dentro de la categoría de los maras (Los cuatro
Maras: 1) el mara de los agregados ; 2) el mara de las aflicciones, 3) el mara que es el Señor
de la Muerte; 4) el Mara Celestial, que gobierna sobre los dioses que tienen el “poder sobre las emociones de otros”), lleguen a convertirse en tus fuerzas especiales. ¡Cuando surgen los obstáculos, qué absoluto deleite!
4) Cuando la existencia cíclica (samsara), con todas sus angustias, me hace retorcerme preso de sus tormentos, en vez de sumirme en la miseria, yo cojo la carga más pesada que haya para viajar por el Camino del Gran Vehículo (Mahayana), y dejo que sea la compasión la que me impulse. ¡Coger para mí todos los sufrimientos de los otros, cuando las consecuencias kármicas florecen, qué absoluto deleite!
5) Cuando mi cuerpo ha sucumbido a los ataques de una penosa enfermedad, yo no busco un remedio en las medicinas, sino que cojo a esa misma enfermedad como un sendero, y por medio de su poder elimino los oscurecimientos que me están bloqueando, y lo utilizo para incrementar las cualidades que merecen la pena. ¡Cuando la enfermedad levanta su cabeza, que absoluto deleite!
6) Cuando llega la hora de abandonar este cuerpo, esta cubierta ilusoria, que ello no te cause ansiedad ni pesar; en lo que debieras de entrenarte y debiera de quedar despejado de toda duda para ti, es que no hay tal cosa como el morir; es solo la Luz Clara, la madre, y la luz clara del hijo que se están uniendo. ¡Cuando la mente abandona el cuerpo, que absoluto deleite!7) Cuando las cosas no marchan bien, cuando todo parece levantarse contra ti, no intentes encontrar una forma para cambiarlo todo; aquí el punto esencial de tu práctica es cambiar la forma en la que tú ves las cosas; no intentes detenerlas o mejorarlas. Las condiciones adversas surgen (por el poder del karma, fruto de las acciones anteriores, y cuya maduración es inevitable) ¡Es tan deleitante cuando esto sucede!
¡Ellas han hecho posible una pequeña canción de absoluto deleite!
Trad. al castellano por el ignorante y falto de devoción upasaka Losang Gyatso. Editado 3-09-2014.

domingo, 8 de enero de 2017

DEJAR QUE EL DOLOR SE DESLICE -RELAJANDO EL DOLOR FÍSICO


Por Andrew Olendzki
Publicado en la revista budista Tricycle, invierno de 2016

Aprendí a meditar cuando tenía 8 años, aunque no lo sabía en ese momento. Yo estaba acosado por terribles dolores de cabeza, y los médicos no sabían su causa. En retrospectiva, creo que era el pegamento –fui un ávido armador de modelos en miniatura-, pero si esa fuera la causa o no, el resultado fue que me encontraba solo en mi habitación confrontado por un dolor que no disminuía ni con Aspirina ni otros analgésicos. Lo que aprendí fue cómo tratar el dolor  experimentalmente.

Me acostaba en mi cama en la oscuridad y en silencio (el menor sonido o señal de luz era mortal), a menudo con una almohada sobre mi cabeza. Recuerdo la sensación de intentar huir, y el pánico cercano que surgía cuando descubría que no había dónde correr ni dónde esconderme. Mi única opción era volverme hacia el dolor y enfrentarme a la experiencia, buscando más y más de cerca sus detalles. Me di cuenta de que a medida que me acercaba a él, el dolor tomaba una textura variable. Algunas partes de él eran agudas, algunas partes eran aburridas. También me di cuenta de que cuando lo observaba lo suficientemente de cerca, pulsaba con el ritmo del latido de mi  corazón. Al principio temía el golpear de la sangre en mi cabeza, porque cada oleada traía consigo una oleada de dolor.

Pero entonces me di cuenta de que debido a que estaba pulsando, el dolor disminuía en la parte posterior del golpe, y que entre los puntos altos había momentos de incomodidad menos intensa. Lentamente aprendí a habitar en esos espacios, y a dar mi mayor atención a los momentos o casos de menor dolor. Concentrándome en ellos, descubrí que las oleadas intermedias eran menos invasivas, y que poco a poco estaba aprendiendo a "saltármelas" y establecerme en las áreas más suaves. A medida que el enfoque de mi atención se hacía aún más agudo, experimentaba un solo momento, en realidad sólo un breve instante, en el cual no había ningún dolor en absoluto. En cierto punto del ciclo, había como una pequeña parada antes de que todo volviera a correr de nuevo.

Ese estrecho punto de alivio era tan convincente que trataba de volverlo a ubicar, volver a él una y otra vez, y concentrar mi atención cada vez más precisamente en el lugar tranquilo y dulce donde no había dolor. Estaba allí, aunque a menudo era difícil de encontrar. Después de un tiempo me encontraba capaz de descansar allí por períodos de tiempo cada vez más largos. Era casi como si con mi mente estuviera abriendo un lugar de refugio en medio de la tormenta. Eventualmente ese momento mágico venía cuando incluso la parte pulsante (antes dolorosa) del golpe estaba ahora libre de dolor. Esto sucedía de vez en cuando al principio, luego otra vez un poco más tarde, y entonces se daban dos o incluso tres latidos del corazón sin dolor. Y eventualmente llegaría un tiempo, generalmente unos 20 minutos después de que comenzaba, cuando me quedaba allí en absoluta felicidad, sintiendo la bendición de no más dolor. El dolor de cabeza había desaparecido por completo.

Años más tarde en la universidad, en un encuentro con las enseñanzas de Chuang Tzu que me cambió la vida, encontré una buena explicación de todo esto en la historia del cocinero Ting. Él  cortaba un buey para el señor Wen-hui, quien estaba impresionado con el alto nivel de habilidad del cocinero, y le preguntó cuál era su secreto. El cocinero Ting explica que un buen cocinero cambia su cuchillo una vez al año, porque corta mucho con él. Un cocinero mediocre cambia su cuchillo una vez al mes, porque él machetea. Sosteniendo su propio cuchillo, le dijo que lo ha tenido durante 19 años sin afilarlo. Luego dice (en la traducción de Burton Watson): “Hay espacios entre las articulaciones, y la hoja del cuchillo no tiene espesor. Si inserta lo que no tiene espesor en esos espacios, entonces hay mucho espacio”.

Poco después, cuando descubrí la meditación budista, la sentí muy familiar, y recordé las palabras de Chuang Tzu y cómo parecían tan apropiadamente describir mi experiencia cuando niño. Creo que la consciencia no tiene grosor y por lo tanto puede ser insertada entre los objetos de la mente para encontrar espacios con suficiente espacio.

Gran parte del tiempo nuestra mente es como gruesa, espesa, llena con pensamientos y emociones y contenido cognitivo, pero cuando se centra en la respiración o en algún otro objeto se estrecha, se pone más afilada, nítida y precisa, y es cada vez más capaz de llegar a ser consciente de la delgada franja (o ‘tajada’) de Experiencia que se presenta en el momento presente. A medida que la atención corta a través de ese momento, una y otra vez con cada latido del corazón, la consciencia se desliza sin esfuerzo entre los artefactos de nuestra mente para encontrar el espacio vacío del simplemente conocer. No le deseo a nadie mi propio camino con el cual descubrí esto, pero le recomendaría de todo corazón la paz que se encuentra allí.


Andrew Olendzki, Ph.D., es un erudito del idioma Pali que se formó en Estudios Budistas en la Universidad de Lancaster en Inglaterra, así como en Harvard y en la Universidad de Sri Lanka. Ex director ejecutivo de la Insight Meditation Society, y actualmente es director ejecutivo del Barre Center for Buddhist Studies (USA). Es autor de Unlimiting Mind: The Radical Experiential Psychology of Buddhism (Publicaciones de la Sabiduría, 2010)

lunes, 14 de noviembre de 2016


“La mente que ve algo, cesa rápidamente, y luego una conciencia diferente a la anterior escucha un sonido. Ningún yo ni alma se traslada de un acto perceptual al siguiente. En verdad, tu vida es sólo un instante.”


-Cynthia Thatcher, "Desconectar los Puntos".

sábado, 20 de febrero de 2016

LIBERA TU MENTE -MEDITACIÓN & CONTEMPLACIÓN


Reconocer, aceptar y calmar la superficie mental, con su desorden y ansiedad, nuestra falsa naturaleza aparente, dejando que surja de todo. Eso trae una paz inicial.
Conectarse con la Base de Paz, nuestra verdadera naturaleza, espacio de plenitud interior, potencial de donde salen todos los pensamientos y emociones.
Dejar que se autoliberen en la Base de Paz todos los pensamientos y emociones que surjan. Todo desorden se disuelve en la Paz.
Una vez en Paz, irradiarla con compasión amorosa, a uno mismo, a otro, y a todos los seres que sufren

Seminario

Superar la angustia de la Mente Superficial
Conectarse con la Plenitud de La Mente-Base
Dejar que se auto libere el malestar mental
Irradiar paz, simpatía y contento

Horarios: Los MIERCOLES de 7 a 9 pm, del 24 Febrero al 16 de Marzo 2016
o los SABADOS de 10.30 a 12.30, del 27 de Febrero al 19 de Marzo
Por 4 clases: S/. 120

PAZENLAMENTE/ LIBERA TU MENTE/ APRENDE A MEDITAR/ FILOSOFIA BUDISTA

PAZ EN LA MENTE
Meditaciones Guiadas de Bienestar Mental y Emocional
Filosofia Budista

Reinicio de Clases Grupales y Personales desde Lunes 22 Febrero

Seminario ‘Libera tu Mente –Meditacion & Contemplacion’
Aprender a Meditar Lunes 7 pm, y Martes 10.30 am
Filosofia Budista ‘Más Allá del Karma, Mas alla del Tiempo’ Jueves 7 pm


CLASES GRUPALES

NUEVO:

Seminario
LIBERA TU MENTE
Meditacion & Contemplacion

Horarios: Los MIERCOLES de 7 a 9 pm, del 24 Febrero al 16 de Marzo 2016
o los SABADOS de 10.30 a 12.30, del 27 de Febrero al 19 de Marzo
Por 4 clases: S/. 120

Superar la angustia de la Mente Superficial
Conectarse con la Plenitud de La Mente-Base
Dejar que se auto libere el malestar mental
Irradiar paz, simpatía y contento

Sobre el Seminario:
Meditamos y hallamos paz, pero se pierde pronto. ¿Cómo sostenerla para que no se diluya?
Con la Contemplación, el Conectarse con la Base de Paz, nuestra verdadera naturaleza, la plenitud de la Mente-Base, que es lo que sostiene una paz duradera.



APRENDER MEDITACION:

TALLER “APRENDER A MEDITAR y aplicarlo a la vida”

HorariosLUNES de 7 a 9 pm desde el 22 de Febrero
MARTES de 10:30 am a 12:30 del dia desde el 23 de Febrero
Por 4 clases: S/. 120
Clase de prueba para nuevos interesados: S/. 10
Paz en la Mente. Aprender a calmar la mente, y a ver y pensar con mas claridad. Superar el estres y la ansiedad, manejo de emociones, de la angustia, depresion, ira, miedo, ataques de panico, insomnio. Yoga de la mente. Mindfulness. Autoayuda. Mejorar como persona, cuidar la salud mental. Respirar con libertad y contento.


FILOSOFIA BUDISTA

‘MAS ALLA DEL KARMA –Mas alla del Tiempo’
Sutra & Dzogchen

Incluye Meditaciones guiadas
Horarios: los JUEVES de 7 a 9 pm del 25 de Febrero al 17 de Marzo
Por 4 clases: S/. 120

Sobre el Seminario:
La percepción de la realidad no es la realidad misma. Nuestra mirada es dual, es decir escogemos entre lo que creemos bueno o malo, y eso nos lleva a actuar (karma), con acciones de preferencia y de rechazo, como si las cosas fuesen intrínseca y absolutamente buenas o malas en si mismas. Si vamos mas alla de la insatisfacción profunda, tendremos mas ecuanimidad, estaremos mas libres del apego y del temor –y del tiempo.


CLASES Y TERAPIAS PERSONALES por cita:

TERAPIAS INDIVIDUALES POR LA MEDITACION 
Y CONSEJERIAS PERSONALIZADAS:

PRESENCIALES, POR INTERNET –SKYPE, O POR TELEFONO

Coaching  & counseling de orientacion de vida.
Terapias personalizadas por la meditacion. Consultas.

Manejar estres, depresion, ansiedad, ira, miedo, panico.
Entrenamiento y consejeria a corto, mediano y largo plazo.
Con enfasis en el logro de resultados.

HorarioPrevia cita a coordinar con el profesor J. Bustamante, Tlf. 999 467 542,
o al correo kunzan@hotmail.com

S/. 130 por sesion de hora y media en nuestro local o por Internet. 


Por el Prof. Juan Jose Bustamante
Profesor de Budismo de la Pontificia Universidad Catolica del Peru por 25 años desde 1989.
Estudios con Lama Wang Dor en la India por dos años en 1983-1984.
25 años de experiencia enseñando.
Estudia y practica la meditacion desde hace mas de 40 años.

Local: Instituto Peruano de Estudios Budistas. Calle Enrique Palacios 1125-C, Miraflores.
Altura cuadra 10 de Avenida Pardo o cuadra 3 de Comandante Espinar.
Estacionamiento vigilado en calle adyacente, Chacaltana cuadra 2.
Telefonos: 4455003 y 999467542. RPM #999467542

Mas informacion en:
Facebook: Meditacion -Paz en la Mente
Twitter: @PazEnLaMente

Tlfs. 4455003, 999467542

viernes, 4 de diciembre de 2015

RETIRO ERRANTE: MAESTRO BUDISTA DEAMBULA CUATRO AÑOS SÓLO Y SIN DINERO


En una exclusiva primera entrevista publicada por la revista The Lion’s Roar el 27 de Noviembre de 2015, Mingyur Rinpoche revela lo que sucedió durante sus cuatro años como un yogi errante.

Ya en marzo de 2012, The Lion’s Roar (antes Shambhala Sun) publicó “El Errante” ("The Wanderer"), sobre los planes secretos del maestro budista tibetano Yongey Mingyur Rinpoche de desaparecer y pasar lo que serían cuatro años de largo retiro errante (traducido al castellano por este blog el 21 de Marzo del 2012 –ver etiqueta Pánico). A principios de Noviembre del 2015 llegó la noticia de que había regresado. Entrevista exclusiva, realizada por estudiantes de Mingyur Rinpoche inmediatamente después de que reapareció:

Rinpoche, qué le dio la idea de hacer este tipo de retiro errante, viviendo en las calles con los ascetas sadhus de la India y meditando en cuevas en los Himalayas?

Yo ya había hecho un retiro tradicional de tres años, pero desde pequeño había tenido un fuerte deseo de hacer una especie de retiro errante. Me gustan las montañas, me gustan las cuevas, y he estado muy inspirado por los grandes meditadores del pasado y algunos de mis propios maestros, como Nyoshul Khen Rinpoche, que han hecho retiros como este.

¿Por qué no le dijo a nadie lo que estaba planeando hacer?

Mi padre, Tulku Rinpoche Urgyen, me dijo que él había querido irse y hacer un retiro solitario errante como este. Pero cuando trató de hacerlo, sus estudiantes le pidieron regresar a su monasterio y sus profesores le animaron a quedarse allí. Él me dijo que si yo realmente quería hacer esto, no debería decirle a nadie sobre esto. Él dijo: "No se lo digas a nadie lo que has estado haciendo hasta que vuelvas".

 ¿Qué se siente de pasar de ser un importante maestro budista que vive en la comodidad de un monasterio a ser un asceta (sadhu) anónimo, como los yogis hindúes ascéticos que mendigan y viven en la calle de la India?

Yo tenía una fuerte determinación de estar en las calles, pero fui ingenuo en pensar que podría vivir en las calles de inmediato. Me tomó un tiempo. Renunciar a mi identidad como un monje era otra cosa, y por supuesto que también tuve que dejar ir mi deseo de comodidad, comida y las necesidades básicas de la vida, incluso el deseo de estar a salvo. Fue una buena manera de practicar mi meditación de dejar ir.

 ¿Cuál fue la mejor experiencia que tuvo?

En realidad, fue una experiencia cercana a la muerte que tuve en Kushinagar, el lugar sagrado  donde el Buda murió, poco después de que empecé mi retiro. Me puse muy enfermo con vómitos y diarrea, y una mañana mi salud estaba tan mal que yo estaba seguro de que iba a morir.

Cuando me enfermé, sentí como que pasé a través como de una pared de sólido apego a mi cuerpo, mi comodidad, mis hábitos de monje, e incluso la idea de ser Mingyur Rinpoche. Poco a poco lo dejé ir, lo solté, solté, solté. Al final, incluso me dejé a mí mismo. Pensé: "Si voy a morir, está bien. Si voy a morir, no hay problema". En ese momento, ya no tuve ningún miedo.

Tuve una especie de disolución, como lo llaman en los textos, y perdí contacto con mi cuerpo físico por completo. Luego tuve una experiencia maravillosa. No había ningún pensamiento, ninguna emoción, ningún concepto, ningún sujeto ni objeto. La mente era clara y despierta, como un cielo azul con el sol brillando, transparente y que todo lo penetra. Es muy, muy difícil de describir. No puedo realmente ponerlo en palabras.

Entonces en un momento dado tuve el pensamiento: “Está bien, este no es el momento para mí de morir”. Esto de alguna manera estaba relacionado con la mente de compasión. Entonces pude sentir mi cuerpo otra vez y abrí los ojos. Me puse de pie para conseguir un poco de agua y de repente perdí el conocimiento y me desplomé. Me desperté en una clínica local, donde se me administraba glucosa por una vía en el brazo. Al día siguiente, me recuperé y salí de la clínica.

¿Qué pasó después?

Después de esta experiencia, mi mente se sentía muy fresca, y mi meditación realmente mejoró. Pude apreciarlo todo. Toda resistencia se había ido, y me sentí como uno con el medio ambiente. Podía seguir en las calles y regocijarme en todo. No me enfrenté a grandes problemas después de eso.

¿Cómo fueron los años restantes de su retiro?

En los veranos me iba a los Himalayas, a los lugares de peregrinación budista como Tso Pema y Ladakh, y en el invierno me gustaba bajar a las llanuras y pasar mi tiempo en lugares sagrados hindúes y budistas en la India y las planicies bajas Terai del Nepal.
La mejor parte fue poder viajar libremente, sin ningún compromiso u horario. Fue una completa libertad, como un pájaro que vuela en el cielo. Por supuesto, no es que no tuviese miedo. Yo estaba en las calles, y a veces se me acababa el dinero. Mendigaba, y la gente me daba un poco de dinero o comida. Otras veces me decían simplemente desaparece.

Mantuve mi práctica de meditación muy simple. No hacía ningún gran ritual, y sólo llevaba un par de textos conmigo. En algunas cuevas, ni siquiera tenía un altar o una imagen del Buda. Era muy simple.

Ahora que está de vuelta, ¿cómo cambiará esta experiencia su forma de enseñar?

Quiero enseñar en un estilo más vivencial –no simplemente la meditación y la práctica, sino también el comportamiento y la conducta. Visión, meditación y conducta –los tres juntos son muy importantes. Tal vez en el pasado he puesto más énfasis en la visión y la meditación. Ahora quiero hacer hincapié en cómo la meditación puede transformar nuestra vida día a día. El intelecto, el corazón y el comportamiento –los tres juntos.

Siento que la felicidad se encuentra en realidad en el aprecio y la alegría. Todo es un despliegue de la claridad, el amor y la sabiduría. Esto se relaciona con la visión principal del budismo Vajrayana: que todos somos budas. Esta naturaleza iluminada no está sólo dentro de ti. Está en todas partes. Puedes verlo y apreciarlo. Esa es la principal causa de la felicidad –la gratitud y el aprecio.

Este retiro errante ha sido el mejor tiempo de mi vida. Yo había estado meditando durante muchos años, y por supuesto era considerado un profesor de meditación, pero todavía tenía un  orgullo sutil, un ego sutil. Ahora, a través de esta experiencia, siento que soy libre como un ave volando alto en el cielo. Soy libre y puedo volar por todas partes.


(Eso no quiere decir que yo pueda volar, ¿de acuerdo? ¡No creo que pueda volar!)

Traducido por Juan José Bustamante