miércoles, 22 de abril de 2015

LA VERDADERA NATURALEZA DE LA MENTE


Para entender cómo el mundo es una creación de la mente, es útil reconocer que nuestra mente tiene dos aspectos: la mente ordinaria y la mente iluminada. La mente ordinaria, también conocida en las enseñanzas budistas mahayana como la mente engañada, es conceptual, dualista, y emocional. Pero la mente es también iluminada, lo que es conocido como su estado despierto o la naturaleza búdica –es la naturaleza verdadera y pura de la mente. Para la mayoría de nosotros, los conceptos dualistas, las emociones malsanas y las sensaciones obsesivas (particularmente el fuerte aferramiento y el desear ansioso) de nuestra mente ordinaria cubren el aspecto iluminado de nuestra mente. Estos pensamientos son como las cubiertas que obstruyen el darse cuenta y la manifestación de  nuestra verdadera  naturaleza, tal como las nubes cubren el sol.

Para comprenderlo mejor hay que considerar la diferencia entre cómo una persona despierta y una persona común ven una flor. Cuando una persona despierta ve una flor, lo ve a través de sus iluminados ojos de sabiduría, que están libres del velo de la dualidad, de las emociones y de las sensaciones, y que moran más bien en la apertura sin límites, también conocida como la naturaleza de la “vacuidad”. Por el contrario, cuando una persona ordinaria ve una flor, lo ve a través de los ojos de su mente engañada, que se caracteriza por la dualidad. La dualidad conduce al apego y a la aversión, los cuales, a medida que se hagan cada vez más tensas y obsesivas, dan como resultado los ciclos  habituales de los fuegos artificiales de la euforia y de la miseria.


Tulku Thondup