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miércoles, 26 de junio de 2024

LA MEDITACIÓN AVANZADA ALTERA LA CONSCIENCIA Y NUESTRO SENTIDO BÁSICO DEL YO

 


*imagen: - Se puede utilizar una serie de electrodos para realizar una electroencefalografía (EEG) con el fin de estudiar la actividad eléctrica en el cerebro de meditadores avanzados. BSIP/Getty Images - Persona de espaldas mostrando los electrodos en la cabeza.

LA MEDITACIÓN AVANZADA ALTERA 

LA CONSCIENCIA Y NUESTRO 

SENTIDO BÁSICO DEL YO

Una ciencia emergente de la meditación avanzada podría transformar la salud mental y nuestra comprensión de la consciencia

POR MATTHEW D. SACCHET Y JUDSON A. BREWER

Número de julio de 2024 de Scientific American

Psicología

Publicado el 25 de Junio 2024 en el Daily Newsletter de Scientific American


Millones de personas en todo el mundo practican la meditación de atención plena, no solo por su salud mental, sino como un medio para mejorar su bienestar general, reducir el estrés y ser más productivos en el trabajo.

La última década ha visto una ampliación extraordinaria de nuestra comprensión de la neurociencia que subyace a la meditación; cientos de estudios clínicos han destacado sus beneficios para la salud.

La atención plena ya no es una actividad marginal sino una práctica de salud generalizada: el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido ha respaldado la terapia basada en la atención plena para la depresión. Las aplicaciones móviles han llevado las técnicas de meditación a los teléfonos inteligentes, lo que ha permitido una nueva era en la práctica meditativa.

El enfoque de la investigación sobre la meditación ha ido evolucionando en igual medida. Mirando hacia atrás, podemos identificar "olas" distintas. La primera ola, que se extendió desde aproximadamente mediados de los años 1990 hasta principios de los años 2000, evaluó el potencial clínico y terapéutico de la meditación para tratar un amplio conjunto de problemas de salud física y psicológica. La segunda ola, que comenzó a principios de los años 2000, se centró en los mecanismos de la eficacia de la atención plena, revelando por qué produce beneficios para la salud mental que a veces son comparables a los que se logran con los productos farmacéuticos.

La ciencia de la meditación está entrando ahora en una tercera ola, que explora lo que llamamos meditación avanzada: estados y etapas de práctica más profundos e intensos que a menudo requieren un entrenamiento prolongado y que se pueden experimentar a través de un dominio creciente.

Se están estableciendo programas de investigación universitaria para estudiar estos estados mentales alterados, similares a los nuevos esfuerzos académicos para investigar los méritos de las drogas psicodélicas para el bienestar personal y una variedad de afecciones médicas.

En los medios de comunicación y en el mundo académico, la meditación a menudo se considera una herramienta principalmente para controlar el estrés de la vida y el trabajo modernos. Pero nuestra investigación sugiere que puede usarse para mucho más. Aunque la meditación puede ayudar a las personas a mejorar su bienestar psicológico, también puede ser una puerta de entrada a experiencias que conducen a una profunda transformación psicológica.

Creemos que la meditación avanzada tiene implicaciones potencialmente amplias para la comprensión de las personas sobre lo que significa ser humano y para las intervenciones en pro de la salud mental y el bienestar, y por lo tanto merece la atención de la comunidad científica.

Uno de nosotros (Sacchet) lidera un esfuerzo en el Hospital General de Massachusetts y la Facultad de Medicina de Harvard, llamado Programa de Investigación de la Meditación, establecido para desarrollar una comprensión multidisciplinaria integral de los estados de meditación avanzada y las etapas de la práctica relacionadas con el bienestar y los resultados clínicos (puntos de llegada finales meditativos). Utilizamos una amplia gama de enfoques científicos de vanguardia. Nuestra intención es expandir el programa a un esfuerzo de investigación y educación mucho más grande y establecer el primer centro dedicado al estudio y entrenamiento de la meditación avanzada.

Otro esfuerzo de investigación sobre meditación avanzada se ha estado llevando a cabo en el Centro de Atención Plena de la Universidad de Brown (dirigido por Brewer). Los científicos allí han descubierto firmas de actividad cerebral durante varias formas de meditación utilizadas en el budismo tibetano que pueden producir sensaciones de atemporalidad y estados de consciencia elevada. También se están realizando investigaciones sobre meditación avanzada en otros lugares y se espera que crezcan rápidamente en los próximos años.

Todas estas investigaciones prometen ayudarnos a encontrar nuevas formas de entrenar a las personas en meditación avanzada. Prevemos desarrollar programas específicos que aprovechen los conocimientos de la ciencia de la meditación avanzada para entrenar directamente a personas con ciertos diagnósticos clínicos. Estos programas podrían ofrecer nuevas vías terapéuticas para tratar ciclos persistentes de pensamientos negativos en pacientes con depresión mayor o la preocupación crónica que caracteriza al trastorno de ansiedad generalizada. La idea no es sólo controlar los síntomas, sino fomentar una sensación de bienestar profundo y generalizado que afecte a todos los aspectos de la vida de un practicante.

Nuestros hallazgos están empezando a informar modelos de cómo la meditación avanzada afecta y cambia el cerebro, allanando el camino para una comprensión más integral de estas prácticas. Con el tiempo, nuestra investigación puede conducir a una nueva generación de intervenciones de salud mental que podrían ser tan simples como un conjunto de instrucciones verbales o tan sofisticadas tecnológicamente como la neurofeedback o la estimulación cerebral.


La meditación avanzada se presta al estudio científico empírico moderno por varias razones, una de las cuales es la sólida base de investigación proporcionada por décadas de estudios de las olas anteriores. Esta investigación incluyó intentos iniciales de caracterizar la actividad cerebral de meditadores experimentados. Se pueden ver ejemplos notables en el trabajo seminal de los equipos dirigidos por Richard Davidson de la Universidad de Wisconsin-Madison y Sara Lazar de Massachusetts General y la Facultad de Medicina de Harvard. Su trabajo con meditadores de largo plazo incluyó electroencefalografía (EEG) y el primer estudio de imágenes por resonancia magnética de la actividad cerebral en dichos practicantes. Sin embargo, una limitación importante de esta investigación temprana fue que no exploró las ricas descripciones de primera mano de lo que las personas experimentan durante la meditación avanzada, que abarca estados mentales en los que la conciencia [habitual] misma puede desaparecer.

La última ola de investigación coincide con un aumento más amplio del interés en los estados alterados de conciencia, incluidos los estudiados en la investigación psicodélica. Desde una perspectiva técnica, el estudio de la meditación avanzada se ha visto facilitado por el reconocimiento de que ciertos estados alterados pueden ser inducidos a voluntad por practicantes expertos. La meditación avanzada, que antes se consideraba algo marginal en el ámbito científico, ha hecho posible ahora comprender científicamente prácticas que antes estaban limitadas a monjes y místicos.

Nuestro equipo en el Massachusetts General y el Programa de Investigación de la Meditación de Harvard ha comenzado a integrar la meditación avanzada en paradigmas experimentales rigurosos utilizando métodos de vanguardia como la neuroimagen. Estudiar la actividad neuronal de los practicantes en estados meditativos profundos es importante, porque proporciona evidencia de la existencia biológica de estos estados, un primer paso hacia la comprensión y el acceso generalizado a la meditación avanzada y sus beneficios.

Por citar un ejemplo, nuestro grupo en Harvard realizó recientemente un estudio sobre las experiencias y los fundamentos neurocientíficos de lo que hemos clasificado como meditación de absorción concentrada avanzada (ACAM), una forma de la cual es el jhana del budismo Theravada. Los practicantes de jhana informan de una calma sin trabas, claridad mental y autotrascendencia (ir más allá del concepto del yo y percibir límites cada vez más reducidos entre uno mismo y los demás). También marcan el comienzo de una consciencia abierta, un estado mental que es receptivo, adaptable y que acepta perspectivas más allá de la narrativa existente que da forma a cómo alguien ve el mundo.

Para investigar estos estados, utilizamos una potente máquina de resonancia magnética de siete teslas en el Massachusetts General, una novedad en la investigación de la meditación. La resonancia magnética de siete teslas nos permite mapear todo el cerebro en alta resolución. Su imagen cerebral profunda se extiende al tronco encefálico y al cerebelo, áreas cruciales para el funcionamiento mental y fisiológico saludable, que son difíciles de estudiar con la resonancia magnética convencional a intensidades de campo magnético más bajas. La actividad del tronco encefálico, que controla la respiración y la frecuencia cardíaca, es un requisito previo para la consciencia y el estado de alerta, por lo que fue un objetivo principal de nuestro trabajo.

Nuestro objetivo era crear un mapa detallado de la actividad del cerebro durante la ACAM y vincularlo con las experiencias relatadas por el meditador. Realizamos un estudio de caso intensivo de ACAM que abarcó 27 períodos de recopilación de datos de resonancia magnética que se completaron en el transcurso de cinco días. El estudio de caso fue de un meditador que tenía más de 25 años de experiencia con ACAM y había completado más de 20.000 horas de meditación. Identificamos patrones distintivos de actividad cerebral en las regiones de la corteza, la subcorteza, el tronco encefálico y el cerebelo que estaban activas durante la ACAM.

Además, observamos correlaciones entre la actividad cerebral y ciertas cualidades de la ACAM relacionadas con la atención, la alegría, la tranquilidad mental, la ecuanimidad, el procesamiento narrativo (la organización de la información en una historia estructurada) y la ausencia de formas [mentales] (en la que la sensación de habitar el cuerpo desaparece por completo). También destacamos la naturaleza distinta de la actividad cerebral durante la ACAM en comparación con la de varios estados no meditativos. Descubrimos que los patrones de actividad local en las regiones cerebrales eran únicos durante la meditación de absorción concentrada avanzada y que eran diferentes de los que observamos durante los estados ordinarios de conciencia.

Después de un evento de cese, el practicante experimenta un cambio profundo en la perspectiva mental y el bienestar, que incluye una claridad mental profunda y una sensación de renovación.

En otro estudio, realizado en el Centro de Meditación de la Universidad de Massachusetts, los investigadores emplearon EEG para investigar a 30 meditadores avanzados que utilizaban prácticas de la tradición budista tibetana. Cuatro estados avanzados de meditación se caracterizaban por la autotrascendencia, la vacuidad (un estado de consciencia más allá del patrón constante de palabras de la mente) y la compasión. Este estudio, en el que Brewer fue el investigador principal, es importante en parte porque estas características están asociadas con el bienestar psicológico, y se ven alteradas en personas con ciertas enfermedades mentales. Los resultados indicaron que la densidad de las corrientes de EEG era menor durante la meditación avanzada. Este efecto fue más fuerte en las regiones cerebrales involucradas en el procesamiento autorreferencial (actividades mentales relacionadas con uno mismo) y las regiones de control ejecutivo. Hay algunas pruebas de que las prácticas avanzadas de meditación pueden amortiguar los procesos autorreferenciales y reducir el enfoque de la mente en el yo.

En esta investigación, descubrimos que un estado de meditación más profundo se asociaba con aumentos de la actividad cerebral de alta frecuencia en la corteza cingulada anterior, el precúneo y el lóbulo parietal superior, y con la elevación de la onda cerebral de banda beta en la ínsula. En conjunto, estos resultados proporcionan evidencia inicial de marcadores electrofisiológicos específicos relevantes para las prácticas avanzadas. Estas firmas de actividad cerebral tienen particular relevancia para los estados no autorreferenciales que pueden alcanzar los meditadores avanzados, conocidos como estados no duales. Este estudio también es notable porque es un ejemplo de investigación sobre meditación avanzada basada en el budismo tibetano. Será un avance crucial para el campo comparar estados meditativos avanzados entre diversas tradiciones contemplativas que históricamente han estado separadas geográfica, cultural y filosóficamente.

En un tercer estudio, nuestro equipo de Harvard/Massachusetts General investigó, por primera vez, lo que se denomina eventos de cesación. Utilizamos EEG combinado con un nuevo enfoque de investigación que implica la descripción de las propias experiencias de los meditadores, con el objetivo de encontrar una firma neuronal de estas experiencias de meditación avanzada. Las cesaciones son estados radicalmente alterados que se caracterizan por una pérdida total de la consciencia [habitual]. Se cree que son el resultado de un dominio profundo de una meditación basada en la atención plena que forma parte de la tradición vipassana del budismo Theravada.

Cuando hablamos de la pérdida de la consciencia durante los eventos de cesación de la meditación avanzada, es fundamental diferenciarla de la inconsciencia causada por la anestesia, el coma (incluido el coma inducido médicamente), el trauma físico como las lesiones en la cabeza y los eventos que ocurren naturalmente, como el sueño. A diferencia de estos estados, los eventos de cesación en la meditación avanzada representan una experiencia meditativa máxima, en la que la autoconsciencia ordinaria y el procesamiento sensorial se suspenden temporalmente.

Después de un evento de cesación, el practicante experimenta un cambio profundo en la perspectiva mental y el bienestar, que incluye una claridad mental profunda y una sensación de renovación. En el budismo Theravada, estos eventos se conocen como nirodha y representan un importante punto final de la meditación.

Para nuestro estudio, examinamos las cesaciones experimentadas por un único meditador avanzado con más de 23.000 horas de entrenamiento en meditación. Analizamos los datos de EEG de 37 eventos de cesación registrados durante numerosas sesiones. Inmediatamente después de cada EEG, el participante calificó diferentes cualidades de las cesaciones que se habían producido. Utilizamos un enfoque único en el que vinculamos las descripciones en primera persona del practicante de la experiencia de meditación con nuestros datos objetivos de neuroimagen. Descubrimos que las firmas específicas del EEG (en particular, una llamada potencia espectral alfa y otra llamada conectividad funcional alfa) comenzaron a disminuir aproximadamente 40 segundos antes de una cesación y volvieron a la normalidad unos 40 segundos después de que terminara.

Los niveles más bajos de poder alfa y conectividad se dieron inmediatamente antes y después de la cesación. Los resultados de este estudio son consistentes con la sugerencia de que este tipo de meditación disminuye el procesamiento predictivo jerárquico, es decir, la tendencia de la mente a predecir y clasificar las narrativas y creencias relacionadas con uno mismo.

El proceso de cesación puede, en última instancia, resultar en la ausencia de consciencia y el surgimiento de una forma de consciencia y pensamiento profundamente presente, que acepta todo lo que surge, ya sea positivo o negativo. Nuestros hallazgos proporcionan una visión preliminar de los mecanismos subyacentes a la capacidad altamente inusual de inducir un lapso momentáneo de consciencia durante las cesaciones, lo que sugiere que implica cambios mensurables en la actividad cerebral.

Al igual que los psicodélicos, la meditación avanzada a veces se relaciona con trastornos psicológicos desafiantes, por lo que debe practicarse junto con la guía de practicantes debidamente capacitados. Las incursiones iniciales en la ciencia de la meditación avanzada que hemos descrito aquí sientan las bases para una mayor investigación. Uno de nuestros objetivos es lograr una comprensión científica que facilite una accesibilidad más amplia a estas prácticas. Al igual que las formas más simples de meditación de atención plena, la meditación avanzada se puede practicar en diversos entornos, sentado en el suelo o en una silla, con los ojos abiertos o cerrados.

La meditación avanzada es muy prometedora para apoyar el bienestar tanto en entornos clínicos como no médicos. Este dominio de la meditación tiene el potencial de reducir enormemente o alterar de otro modo el pensamiento narrativo y autorreferencial, mejorar la atención y fomentar sentimientos de alegría y satisfacción autogenerados, mucho más allá de lo que se entiende actualmente en el dominio de la investigación y la práctica de la “atención plena”, cualidades que a menudo son difíciles de alcanzar para las personas con problemas de salud mental. La meditación consciente ha ayudado a millones de personas, pero la investigación avanzada sobre meditación podría revolucionar el campo de la salud mental, ofreciendo vías completamente nuevas para el tratamiento de trastornos psiquiátricos y, en términos más generales, fomentando una sensación de bienestar.

Cada vez hay más pruebas de la eficacia de los psicodélicos como tratamiento para algunas afecciones psiquiátricas, especialmente la depresión y el trastorno de estrés postraumático. Creemos que las personas pueden lograr avances similares mediante la meditación. Las investigaciones futuras podrían beneficiarse del examen de cómo se relacionan la ACAM y otras formas de estados meditativos avanzados con las experiencias psicodélicas y cómo pueden ayudar de manera similar a aliviar los síntomas de la psicopatología.

Las intervenciones de meditación avanzada podrían integrarse con técnicas establecidas basadas en la atención plena, terapias novedosas basadas en la meditación y tecnologías innovadoras diseñadas para modular redes neuronales específicas a través de neurofeedback y estimulación cerebral. Estos métodos pueden hacer posible que las personas tengan la experiencia de un estado meditativo avanzado sin someterse a un entrenamiento extenso.

Por lo tanto, la meditación avanzada ofrece oportunidades significativas y sin explotar para disminuir el sufrimiento y ayudar a las personas a prosperar. Incluso puede proporcionar una puerta de entrada a formas completamente nuevas de comprender nuestra humanidad básica.

A medida que el interés por la meditación continúa creciendo, también lo hace el potencial para explorar su espectro completo de posibilidades para mejorar la salud mental y física de las personas y la sociedad. Nuestro trabajo en la nueva ola de investigación de la meditación avanzada no trata solo de lidiar con el estrés de la vida moderna. Podría mejorar nuestra comprensión y enfoque de la mente, la salud mental y el bienestar, permitiéndonos a todos llevar una vida más plena, compasiva e “iluminada”.

MATTHEW D. SACCHET es profesor asociado y director del Programa de Investigación de Meditación en la Facultad de Medicina de Harvard y el Hospital General de Massachusetts.

JUDSON A. BREWER es profesor y director de investigación e innovación en el Centro de Atención Plena de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Brown.

Publicado el 25 de Junio en:

https://www.scientificamerican.com/article/advanced-meditation-alters-consciousness-and-our-basic-sense-of-self/

Traducido del artículo original en idioma inglés por Juan José Bustamante. Las palabras entre corchetes son nuestras.

sábado, 15 de enero de 2022

MIRA LA CÓLERA MISMA


"Mira a la Cólera misma

En ese momento de ira, en vez de mirar a la persona o aquello que te hace colérico.

Mira la cólera misma. Medita. Tú conoces la naturaleza de la mente, tú sabes cómo meditar en eso.

Así que cuando la cólera surge, date cuenta de que el yo y lo otro no existen como los crees, y no están separados. La percepción dualista del yo y lo otro es un engaño".


–Khenpo Münsel Rinpoché, instrucciones a Garchen Rinpoché estando en la cárcel como prisioneros de consciencia

miércoles, 9 de diciembre de 2020

¿QUÉ ES LA REALIDAD? VISIÓN DEL DZOGCHÉN O GRAN PERFECCIÓN DEL BUDISMO DEL TÍBET y del VEDANTA DEL HINDUISMO

 


El Falso Espejo, por René Magritte, 1928

QUÉ ES LA REALIDAD,

VISIÓN DEL VEDANTA DEL HINDUISMO

DEL 

DZOGCHÉN DEL BUDISMO DEL TÍBET


Texto ofrecido como ponencia en homenaje al Prof. Dr. José León Herrera, en la Universidad Católica del Perú el 4 de Diciembre de 2020 en el acto "La Sílaba que nos Une", por el Prof. Juan José Bustamante. 

¿Qué es la Realidad? Queremos conocer la Realidad que ES, más allá de la mera existencia condicionada, aparente y cambiante. 

¿Cuál es el Ser absoluto y cuál es la Verdad última para el ser humano? Necesitamos métodos de auto conocimiento y de realización de todas nuestras potencialidades, para descubrir nuestra verdadera identidad.

Para determinar la verdadera naturaleza de los fenómenos no debemos confiar enteramente en la percepción sensorial, inconsistente y sesgada, que imputa solidez y permanencia a fenómenos transitorios y aparentes. A la percepción sensorial la intervienen y modifican memorias y expectativas, en suma sesgos proyectados sobre los fenómenos.

Necesitamos sistemas de análisis poderosos no limitados por la interpretación, sino basados en la experiencia profunda del preguntador. Necesitamos desembarazarnos de los velos de la ignorancia e integrar este conocimiento penetrante a nuestra persona y a nuestra psique, para realizarnos como individuos completos, no fragmentados.

Dos métodos precisos de indagación e investigación de la Realidad nos interesan, el Jñana Yoga o Yoga del Conocimiento, en el caso del Vedanta hinduista, y el Ati Yoga o Dzogchén o Gran Perfección inherente a la mente completa, en el caso del Budismo del Tíbet.

Cuál es la visión de la Realidad del Vedanta Hinduista

Vedanta, de Veda, de la raíz sánscrita Vid que significa visión, ‘conocimiento, sabiduría’, por parte de aquellos videntes que “han visto la Realidad”, es la ‘culminación’ de la sabiduría, en su sentido más absoluto, sobre la verdadera naturaleza de los fenómenos y del más importante de entre ellos, el ser humano.

Esta visión es Advaita, en sánscrito ‘No-dos’, no dual. El Ser – Brahman – es la única Realidad. El Ser es el Conocimiento – la consciencia. Y el Ser Individual – Atman – no es diferente del Ser Absoluto. El maestro enseña: “Ese Ser, esa Esencia, eso eres tú”. Y el discipulo responde, a partir de su realización trascendente, “Yo soy Eso, el Ser Absoluto”.

Ramana Maharshi, un vedantino contemporáneo, se pregunta “Quién soy yo”, en una autoindagación por el verdadero Ser del yo humano (vichara) para superar las falsas identificaciones de la mente: ¿Cuál es el Ser de mi yo?, ¿cuál es su verdadera Realidad? Es un interpelar que anula el objeto y el sujeto mental y que impulsa un salto a lo real. La pregunta, al ser reiterada, aniquila la mente y destruye hasta su última semilla inconsciente, pues no hay respuesta a un inquirir por el Ser absoluto a partir de la mente relativa.

La indagación del conocedor también revela que ni el cuerpo físico, ni los sentidos ni las percepciones, ni las acciones son el Ser. Tampoco lo son las fuerzas vitales, ni la mente que piensa, menos aún la ignorancia o el conocimiento dualista, basado en inclinaciones, impulsos, deseos, propensiones latentes.

Habiendo hecho negación de todo lo que parece ser el ser humano (“neti”, “neti ” na-iti, “no-esto”, “no-aquello”)  sólo el puro conocimiento permanece, un “yo soy” que es el verdadero Ser.

La naturaleza de este conocimiento “yo soy” es SAT – CHIT – ANANDA:

Ser – Consciencia – Plenitud.

Así, en el Vedanta, el Ser real trasciende lo fenoménico, el yo instrumental del ser humano y, por ello toda sobreimposición de realidad a cualquier sujeto, objeto o situación es ilusoria, una visión relativa, engañosamente real. Esta ilusión es Maya, Lila, un juego de los sentidos que imputa realidad a las experiencias, cuando sólo son relatividades y apariencias: es por Maya que el mundo y los entes nos aparecen como reales. Maya afecta nuestra consciencia, vistiendo de quimeras, de multiplicidad y de impermanencia, lo que en verdad es Real, Uno y Permanente.

Es también por acción de Maya, que el jivatman, el ser vivo, la persona, aunque posea la luz de la consciencia del Ser, sattva, que en él predomina, se refleje como singularidad cambiante (rajas) y opaca (tamas), creándose así la ilusión de lo individual y la falsa identificación con el complejo cuerpo-mente. El ser viviente dice de sí: “soy esto y soy aquello” y almacena las impresiones y tendencias de sus acciones que se expresan en el presente y determinan su futuro, el karman.

Y como el jivatman, el mundo todo, el samsara, es un reflejo cambiante del Ser inmóvil, o más bien un espejismo del Ser. El yo, el tú, el Universo son Brahman. Sólo Brahman es real.

Siendo el Ser nuestra verdadera identidad, el objetivo de este camino espiritual y filosófico es la liberación del sufrimiento implicado en ser sólo un “yo” personal y limitado, disolver el espejismo del ego y de la mente ordinaria, retirar el velo de la ignorancia, descubrir la Realidad absoluta del sí mismo y del Universo.

Por lo tanto, la liberación significa un cambio en el estado de consciencia alcanzado a través de la práctica introspectiva de la indagación, que permite obtener el conocimiento realizado, jñana, y descubrir nuestra verdadera identidad como consciencia perfecta.

Es entonces que el jivatman, el ser vivo, se transforma en el jivanmutki, el liberado en vida: la mente mirando la mente se ha disuelto a sí misma y a toda apariencia personal.

La experiencia humana como espacio de dolor ha sido trascendida y solo Brahman Es.

Cuál es la Visión de la Realidad del Dzogchén del Budismo del Tíbet

El Dzogchén es también un camino radical para Conocer la Realidad del mundo y los seres en su naturaleza más absoluta, no dual. No niega sin embargo la perspectiva relativa, que es una percepción fragmentaria de una Realidad más completa, no evidente y que se ignora. Y vivir en la ignorancia causa incomodidad, dolor, sufrimiento.

El Dzogchén y el Vedanta son visiones que llegan a la misma Realidad, pero usando diferentes vocabularios. Para el Vedanta todo es Ser, para el Dzogchén, como en todas las enseñanzas budistas y en aparente contradicción con el Vedanta, nada de lo existente posee un Ser inherente, todo existe en constante cambio e interdependencia, pues antes de llegar a ser se disuelve en una ausencia o vacío de realidad intrínseca. Sin embargo, cuando se describe esta Vacuidad del Dzogchén advertimos que posee la misma naturaleza que el Ser del Vedanta, la del Brahman Nirguna o Brahman sin gunas o cualidades. Es decir, vacío de cualidades…

El Dzogchén o Ati Yoga (Ati, de Adhi, primordial) es el Conocimiento de la Verdadera Naturaleza de la Mente, la Realidad, la Base impersonal de la mente instrumental y personal del yo. Este Yoga reconoce y constata la Auto Liberación de los contenidos de la mente que surgen desde su Base, ya siempre completa y perfecta, y retornan a ella. Para el Dzogchén, lo que verdaderamente surge en la mente ordinaria es la luminosidad natural de la Consciencia, Ödsel, su inteligencia innata, aun cuando esta sea luego utilizada para fines contingentes no inteligentes.

La completa perfección de la mente la realizamos mediante Rigpa, (S. Vidya), la contemplación de este continuo surgir y cesar – del crucial auto liberarse. La Verdadera Naturaleza de la Mente o Realidad es entonces experimentada como ese espacio mental, vacío, libre y puro, que es la “la Base” o Ghzi, un espejo en el que aparecen los reflejos de su energía, thukllé, “la clara luz de la mente”, la cual, aunque no posee una forma específica, se manifiesta continuamente en la mente instrumental bajo el aspecto de la multiplicidad de las formas mentales, emocionales y corporales, namtog (S. vikalpa). La mente posee, sin embargo, una cualidad natural, su capacidad de darse cuenta, su cognocitividad, su consciencia de lo que surge delante del espejo, su percatación de las manifestaciones de la Base hechas de espacio y luz mentales y configuradas por la fuerza de las propensiones, que resultan de las propias acciones, el karman

El nombre de esta visión es Dzogchén, en tibetano, de dos partículas: Dzogpa, completo y Chenpo, grande. Pero Dzogchén no designa solamente un camino particular de realización de las potencialidades humanas, Dzogchén es nuestra verdadera naturaleza, nuestra Realidad última, Pura e Inteligente. La verdadera naturaleza de la mente es la Plenitud, la compleción, la no carencia.

Respecto a la ilusoria carencia, hace 2500 años, el Buda nos ofreció su primera y principal enseñanza: las cuatro Nobles Verdades, que en nuestra opinión prefiguran y contienen la esencia del Dzogchén, el camino de la Auto Liberación enseñado más tarde por el primer maestro del Dzogchén, Garab Dorje. La Segunda Noble Verdad nos revela que la causa del sufrimiento es el surgimiento, Samudaya, de una sensación de carencia a partir de la cual se origina el deseo, la sed o avidez, tanha. Sin ella no habría insatisfacción, no habría ansias, y entonces no se presentaría la frustración, el sufrimiento, dukha, la “incomodidad”, la Primera Noble Verdad.

Sin embargo el Buda también nos dijo que la sensación de carencia, lejos de ser algo sólido y subsistente por sí mismo, es solo un contenido de la mente, un surgimiento impermanente, dependiente de causas y condiciones, que puede extinguirse y por ello expuso la Tercera Noble Verdad, la Verdad de la Cesación, nirvana, que alcanzada mediante un camino de realización, el Óctuple Sendero, la cuarta Noble Verdad. El  primero de los Senderos es la Visión correcta, y que es coincidente con la del Dzogchén.

Todos los surgimientos cesan, naturalmente, si no los sostenemos.

Para llegar a descubrir la Mente completa del nirvana, ponemos en práctica dos actitudes: el “Cortar a través de las tensiones”, el Tregchöd, y el “Cruzar Saltando Directamente”, el Thögyal.

Puesto que las tensiones son solamente aparentes, podemos, en primer lugar, cortar a través de ellas y penetrar hasta la pureza original, kadag, mediante una Apertura Sin Objeto, que consiste en relajarse integralmente y soltar las ataduras.

Luego, descubrimos la mente vasta mediante el “Cruzar Saltando Directamente” o  Thögyal, en el cual se une el espacio de la clara luz de los surgimientos o formas mentales, con el espacio de la consciencia pura, donde esos surgimientos se disuelven y se auto liberan en la expansión espaciosa en la Apertura Natural. Así se extinguen las apariencias y estructuras mentales y así se cruza al espacio absoluto de la última realidad, llamada “la Gran Transferencia a la Espontaneidad”. Es espacio disolviéndose en espacio. Al soltar el control, se transfiere todo al espacio absoluto de la consciencia – se le suelta y se le permite que se auto libere, por sí solo, sin esfuerzo.

Al liberarse todo surgimiento, se deja al descubierto la llamada Mente Vajra – término que significa rayo o diamante, representando la naturaleza de la realidad última, que es  invulnerable, indestructible, real, incorruptible, estable, inobstruída e invencible.

La pureza primordial de la mente es la naturaleza última de lo existente, es expansión que todo lo comprende, una consciencia primordial no conceptual. El Dzogchén es nuestro estado auto perfecto, lhundrub, la Asidad, la Talidad, la Verdadera Naturaleza de la Mente.

Todo es puro en la consciencia pura. Las apariencias impuras en la mente no lo son en realidad. Por eso las tomamos como el camino, no para transformarlas en puras, sino para reconocer su pureza primordial. Al permitir la auto liberación, encontramos que ni siquiera hay una Base o raíz de los pensamientos – eso sería reificar. Sólo hay espaciosidad.

Así se descubre que la llamada ‘Base o Fuente’ tiene en realidad la misma pureza que la mente llamada ‘ordinaria’, donde toda aparición mental y emocional es pura, porque está hecha de espacio mental primordialmente puro. Y descansamos allí, sin observar, sin enfocar la atención en un solo punto – con la mente descansada.

Permanecemos en el terreno del Ser, sin caer en los extremos de la paz o de la existencia mundana, mediante el solo ojo de la Consciencia Pura. Así nos mantenemos en un estado contemplativo, en Consciencia de la Consciencia, el Soberano que todo lo crea, en Rigpa. Consciencia consciente. No identidad. Consciencia que penetra la Realidad.

En el estado auto liberado transcurre nuestra vida en el llamado samsara, o mundo del sufrimiento, que sólo está en la mente condicionada. Dejamos que la consciencia sea la que conozca y perciba la realidad tal como es, donde lo que se experimenta es naturalmente liberado, aún el aferramiento dualista y las fabricaciones mentales se desvanecen sin ser reificadas.

El sujeto no es el yo, es la consciencia. Este es el rostro detrás de la máscara de la persona: la pureza original de la realidad última, sin que tengamos que abandonar al yo convencional – puesto que es ilusorio, ¿qué vas a abandonar? El yo más bien es el medio para conocer la sabiduría. Reconocemos que el yo es un despliegue espontáneo del espacio mental puro y lleno de potencialidades, el Poder Creativo de la Mente.

Ejercemos el estado primordial poniendo en práctica la no-meditación, sólo la mente cómoda.

El tiempo es abolido. ¡Sólo queda el instante! Eso es todo.


*Puede verse el video del homenaje al Prof. Dr. José León Herrera, en la Universidad Católica del Perú el 4 de Diciembre de 2020 en el acto "La Sílaba que nos Une". 



domingo, 28 de octubre de 2018

PAZ EN LA MENTE POR ABSORCIÓN EN LA CONSCIENCIA, LA MEJOR MEDITACIÓN



La Consciencia es algo maravilloso e ilimitado que tenemos todos los seres, pero que conocemos y usamos limitadamente, más que nada para informarnos y darnos cuenta de lo que sucede en el mundo externo a nosotros mismos, a través de los sentidos, que es sólo una parte de la realidad. Esa experiencia frecuentemente es estresante e incómoda.

Pero no usamos la consciencia para saber qué es lo que pasa en nuestro interior, en nuestra mente, en nuestros sentimientos, los que percibimos parcialmente y sin claridad, cegados por nuestras tensiones y emociones negativas, muchas veces negándolos, tapándolos con distracciones y entretenimientos, para olvidar las sensaciones desagradables que lamentablemente abundan.

Hay una armonía interior ignorada, ocultada detrás de tanta información, estrés y angustia que caracterizan el mundo actual. Si tan sólo la descubriésemos, podríamos vivir más tranquilos y contentos.

Para acceder a ella se puede hacer meditación de calma mental, y con ello desarrollar una visión que penetre más allá de las apariencias. 

La meditación deshace el montaje de nuestra realidad aparente, que la cultura y nosotros mismos hemos construido, quizás irrealmente, con tanta agitación mental, con tanto apego y aferramiento al miedo y a las memorias dolorosas.

Tan sólo conocemos cosas, usamos la consciencia para conocerlas, pero ignoramos la potencialidad ilimitada de esa Consciencia en sí, que estamos usando siempre para conocer, sin reconocerla a ella misma.

El contento está aquí, en nuestra propia mente, esperando a que dejemos caer las tensiones y creencias que lo velan y ocultan.



MEDITAR
Y APLICARLO A LA VIDA


Taller los Lunes 7 pm, o
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Por el Prof. Juan Jose Bustamante
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POR EL PROF. JUAN JOSE BUSTAMANTE


Profesor de Budismo de la Pontificia Universidad Catolica del Peru por 29 años desde 1989.
Estudios con Lama Wang Dor en la India por dos años en 1983-1984.
29 años de experiencia enseñando meditacion.
Estudia y practica la meditacion desde hace 45 años.

LOCAL

Instituto Peruano de Estudios Budistas. Calle Enrique Palacios 1125-C, Miraflores.
Altura cuadra 10 de Avenida Pardo o cuadra 3 de Comandante Espinar.
Estacionamiento vigilado en calle adyacente, Chacaltana cuadra 2.

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martes, 4 de septiembre de 2018

ENCUENTRO CON LA ESENCIA Seminario de Filosofia Budista en la Universidad CatÓlica


ENCUENTRO CON LA ESENCIA

CONSCIENCIA CLARA Y LIBRE

Seminario de Filosofía Budista en la Universidad Católica
Un encuentro con la Mente Luminosa, sin causalidad ni esfuerzo, la realidad de la consciencia, vista como la luz de la mente, aquello que nos permite sentir y conocer.

Curso sobre Filosofía Budista en la Universidad Católica, Centro de Estudios Orientales, desde el 12 de Septiembre 2018, los Miércoles de 1.30-3 pm, campus de la Av. Universitaria, San Miguel.

Inscripción hasta el Viernes 7 de Septiembre
http://ceo.pucp.edu.pe/ . Tlf. 6262867

Seminario sobre el texto del Budismo del Tíbet del siglo XIV llamado “El Tesoro de los Fenómenos, Dharmadhatu” (Chos dbyings mdzod) escrito por el gran maestro de la enseñanza Dzogchén del Budismo Tibetano, Longchenpa (Longchen Rabjam).

Ir más allá del esfuerzo
y de la causalidad


“En la naturaleza de la mente, la mente luminosa*, no se tiene que recurrir necesariamente a una visión, a una meditación, a un entrenamiento. En la realidad pura que es la espontaneidad del ahora, ya estamos libres. La naturaleza de toda práctica es la mente luminosa misma, que va hacia la espaciosidad prístina de la realidad mental, porque el sol está siempre brillando en la espaciosidad de la mente, sin importar el velo de lo aparente.

“La supremacía de todos los enfoques, sin el esfuerzo de los caminos graduales ni la orientación a las metas, es el corazón de la realidad trascendente de la mente -el vajra, ese maravilloso y sublime secreto que todos compartimos, el ápice que es la suprema e inmutable clara luz, celebrada como la revelación del corazón luminoso. No se podría aspirar a purificar la mente, si es ya consciencia prístina.

“La visión suprema no recurre al esfuerzo discriminante, pues en realidad el encuentro directo con la esencia es inescapable -la consciencia auto-surgida es la naturaleza de la mente luminosa. No es necesario buscarla tan lejos ni tan desesperadamente. Simplemente quédate en ti mismo. No la encontrarás en ningún otro lugar”.

* Decir que la mente es luminosa es una metáfora de la pureza natural de la mente, sin causa. No puede ser cosificada, objetivada, localizada, es inefable y más allá de la ideación. Es como “la espaciosidad del cielo”. No puede ser verbalizada en toda su dimensión, desafía toda ilustración y descripción.

No obstante la mente piensa, percibe, siente, concretamente. Todo lo que surge en ella es como su creatividad, es como una matriz que da a luz una vasta expansión de contenidos latentes.

miércoles, 1 de agosto de 2018

NO SOY EL YO, SOLO USO UN YO ¿QUE SOY? MINDFULNESS BUDISTA: +SABIDURIA +COMPASION



No soy el yo,
solo uso un yo
¿Que soy?

Mindfulness Budista: +Sabiduria +Compasion


El yo es lo que uso, no lo que soy.

El yo es un instrumento, no lo esencial.

Soy paz, pero uso la agitacion
—para poder vivir en un mundo agitado.
La paz de la consciencia
usa la actividad del yo,
para vivir y operar en un mundo apresurado y competitivo.

(No me identifico con lo que veo y siento —muchas veces caotico—
sino con LO que percibe
—Vision serena y pura
—Consciencia Pura).

Lo que veo cuando me observo
es el yo cambiante,
con sus virtudes y sus defectos,
pero el que ve
es lo impersonal inmutable y ya perfecto.
Lo que ve es Paz.

En la superficie somos agitados,
en lo profundo somos paz.

La paz es nuestra verdadera naturaleza,
el caos es solo superficial y aparente.

Que tus acciones surjan de la Paz,
y no del caos y la inconsciencia.

El Instante de paz disuelve el caos,
haz una pausa para darte cuenta.

Usa el mindfulness como técnica,
incluye la Sabiduría
y la Compasión del budismo.

El Budismo es el Despertar
a tu verdadera naturaleza.

Tu verdadera naturaleza es la espaciosidad mental inteligente,
que se da cuenta de todo, todo el tiempo.

Si al observar tu mente
encuentras desorden, ansiedad, distraccion o aun posiblemente caos,
no los rechaces, no quieras eliminarlos,
observa también el espacio mental
que los envuelve.

En esa espaciosidad tranquila
no perturbada
hay lugar para toda esa inquietud.

El espacio mental acoge todo,
deja que surja en el toda actividad mental, pasajeramente, porque despues ella
se disuelve en el espacio mismo,
dejandolo en paz.

No observes solo las fluctuaciones
que surgen,
sino sobre todo el trasfondo quieto,
del cual surgen y al cual regresan.

El caos es visto desde la tranquilidad.

La “substancia” es caotica,
la “esencia” es pacifica.

No observes solo el caos visible,
intuye sobre todo el espacio silencioso de consciencia y paz subyacente.

Observa la rumia —la preocupacion.
No eres la rumia, no eres eso.
Eres el buey o la vaca feliz,
que usa la rumia para digerir
lo que ingiere.

Si al observar te das cuenta claramente del caos de la mente,
es que hay alguien que se da cuenta.

Ese que se da cuenta,
ese siempre está en paz.
Es la paz.



 
MINDFULNESS BUDISTA

PARA DARSE CUENTA DE
QUE ES LO QUE SOY
CON SABIDURIA
Y COMPASION

Seminario los Jueves
de 7 a 9 pm

S/ 120 por 4 clases

Incluye Meditaciones guiadas

En calle Enrique Palacios 1125-C, Miraflores



jueves, 19 de enero de 2017

LOS SIETE DELEITES DE LA MENTE -Por GOTSANGPA, Siglo XII


Gotsangpa: Los Siete Deleites. Texto budista del siglo XII
Traducido por Maximino Miyar Teja
Namo Ratna Gurú (Homenaje a la joya que es el maestro)
1) Cuando los pensamientos con respecto a que hay algo que es percibido, y alguien que está percibiendo, seducen mi mente dispersándola y atrayéndola, yo no cierro las puertas de mis sentidos para meditar sin ellos; al contrario, me hundo directamente dentro de su naturaleza esencial (la Vacuidad)
2) Tales pensamientos son como nubes en el cielo; donde ellos vuelan, parece existir este reflejo. ¡Los pensamientos que surgen, son para mí un absoluto deleite!
2) Cuando estoy atrapado y dirigido por las aflicciones (kleshas), y cuando su calor me está abrasando, yo no intento aplicar un antídoto para eliminarlas; sino que de forma similar a un alquimista, cuya poción transforma el metal en oro, lo que está dentro de las aflicciones es el poder de otorgar un gozo sin contaminación, completamente libre de impurezas. ¡El surgir de las aflicciones, que absoluto deleite!
3) Cuando yo estoy sufriendo la plaga de los beneficios de los dioses mundanos, o las interferencias de las fuerzas demoníacas, yo no los llevo a un lugar alejado por medio de rituales y mantras; lo que ha de ser ahuyentado es la forma egoísta de pensar que están construida en base a la idea de una entidad personal inherentemente existente. Esto hará que aquellos que están incluidos dentro de la categoría de los maras (Los cuatro
Maras: 1) el mara de los agregados ; 2) el mara de las aflicciones, 3) el mara que es el Señor
de la Muerte; 4) el Mara Celestial, que gobierna sobre los dioses que tienen el “poder sobre las emociones de otros”), lleguen a convertirse en tus fuerzas especiales. ¡Cuando surgen los obstáculos, qué absoluto deleite!
4) Cuando la existencia cíclica (samsara), con todas sus angustias, me hace retorcerme preso de sus tormentos, en vez de sumirme en la miseria, yo cojo la carga más pesada que haya para viajar por el Camino del Gran Vehículo (Mahayana), y dejo que sea la compasión la que me impulse. ¡Coger para mí todos los sufrimientos de los otros, cuando las consecuencias kármicas florecen, qué absoluto deleite!
5) Cuando mi cuerpo ha sucumbido a los ataques de una penosa enfermedad, yo no busco un remedio en las medicinas, sino que cojo a esa misma enfermedad como un sendero, y por medio de su poder elimino los oscurecimientos que me están bloqueando, y lo utilizo para incrementar las cualidades que merecen la pena. ¡Cuando la enfermedad levanta su cabeza, que absoluto deleite!
6) Cuando llega la hora de abandonar este cuerpo, esta cubierta ilusoria, que ello no te cause ansiedad ni pesar; en lo que debieras de entrenarte y debiera de quedar despejado de toda duda para ti, es que no hay tal cosa como el morir; es solo la Luz Clara, la madre, y la luz clara del hijo que se están uniendo. ¡Cuando la mente abandona el cuerpo, que absoluto deleite!7) Cuando las cosas no marchan bien, cuando todo parece levantarse contra ti, no intentes encontrar una forma para cambiarlo todo; aquí el punto esencial de tu práctica es cambiar la forma en la que tú ves las cosas; no intentes detenerlas o mejorarlas. Las condiciones adversas surgen (por el poder del karma, fruto de las acciones anteriores, y cuya maduración es inevitable) ¡Es tan deleitante cuando esto sucede!
¡Ellas han hecho posible una pequeña canción de absoluto deleite!
Trad. al castellano por el ignorante y falto de devoción upasaka Losang Gyatso. Editado 3-09-2014.

domingo, 8 de enero de 2017

DEJAR QUE EL DOLOR SE DESLICE -RELAJANDO EL DOLOR FÍSICO


Por Andrew Olendzki
Publicado en la revista budista Tricycle, invierno de 2016

Aprendí a meditar cuando tenía 8 años, aunque no lo sabía en ese momento. Yo estaba acosado por terribles dolores de cabeza, y los médicos no sabían su causa. En retrospectiva, creo que era el pegamento –fui un ávido armador de modelos en miniatura-, pero si esa fuera la causa o no, el resultado fue que me encontraba solo en mi habitación confrontado por un dolor que no disminuía ni con Aspirina ni otros analgésicos. Lo que aprendí fue cómo tratar el dolor  experimentalmente.

Me acostaba en mi cama en la oscuridad y en silencio (el menor sonido o señal de luz era mortal), a menudo con una almohada sobre mi cabeza. Recuerdo la sensación de intentar huir, y el pánico cercano que surgía cuando descubría que no había dónde correr ni dónde esconderme. Mi única opción era volverme hacia el dolor y enfrentarme a la experiencia, buscando más y más de cerca sus detalles. Me di cuenta de que a medida que me acercaba a él, el dolor tomaba una textura variable. Algunas partes de él eran agudas, algunas partes eran aburridas. También me di cuenta de que cuando lo observaba lo suficientemente de cerca, pulsaba con el ritmo del latido de mi  corazón. Al principio temía el golpear de la sangre en mi cabeza, porque cada oleada traía consigo una oleada de dolor.

Pero entonces me di cuenta de que debido a que estaba pulsando, el dolor disminuía en la parte posterior del golpe, y que entre los puntos altos había momentos de incomodidad menos intensa. Lentamente aprendí a habitar en esos espacios, y a dar mi mayor atención a los momentos o casos de menor dolor. Concentrándome en ellos, descubrí que las oleadas intermedias eran menos invasivas, y que poco a poco estaba aprendiendo a "saltármelas" y establecerme en las áreas más suaves. A medida que el enfoque de mi atención se hacía aún más agudo, experimentaba un solo momento, en realidad sólo un breve instante, en el cual no había ningún dolor en absoluto. En cierto punto del ciclo, había como una pequeña parada antes de que todo volviera a correr de nuevo.

Ese estrecho punto de alivio era tan convincente que trataba de volverlo a ubicar, volver a él una y otra vez, y concentrar mi atención cada vez más precisamente en el lugar tranquilo y dulce donde no había dolor. Estaba allí, aunque a menudo era difícil de encontrar. Después de un tiempo me encontraba capaz de descansar allí por períodos de tiempo cada vez más largos. Era casi como si con mi mente estuviera abriendo un lugar de refugio en medio de la tormenta. Eventualmente ese momento mágico venía cuando incluso la parte pulsante (antes dolorosa) del golpe estaba ahora libre de dolor. Esto sucedía de vez en cuando al principio, luego otra vez un poco más tarde, y entonces se daban dos o incluso tres latidos del corazón sin dolor. Y eventualmente llegaría un tiempo, generalmente unos 20 minutos después de que comenzaba, cuando me quedaba allí en absoluta felicidad, sintiendo la bendición de no más dolor. El dolor de cabeza había desaparecido por completo.

Años más tarde en la universidad, en un encuentro con las enseñanzas de Chuang Tzu que me cambió la vida, encontré una buena explicación de todo esto en la historia del cocinero Ting. Él  cortaba un buey para el señor Wen-hui, quien estaba impresionado con el alto nivel de habilidad del cocinero, y le preguntó cuál era su secreto. El cocinero Ting explica que un buen cocinero cambia su cuchillo una vez al año, porque corta mucho con él. Un cocinero mediocre cambia su cuchillo una vez al mes, porque él machetea. Sosteniendo su propio cuchillo, le dijo que lo ha tenido durante 19 años sin afilarlo. Luego dice (en la traducción de Burton Watson): “Hay espacios entre las articulaciones, y la hoja del cuchillo no tiene espesor. Si inserta lo que no tiene espesor en esos espacios, entonces hay mucho espacio”.

Poco después, cuando descubrí la meditación budista, la sentí muy familiar, y recordé las palabras de Chuang Tzu y cómo parecían tan apropiadamente describir mi experiencia cuando niño. Creo que la consciencia no tiene grosor y por lo tanto puede ser insertada entre los objetos de la mente para encontrar espacios con suficiente espacio.

Gran parte del tiempo nuestra mente es como gruesa, espesa, llena con pensamientos y emociones y contenido cognitivo, pero cuando se centra en la respiración o en algún otro objeto se estrecha, se pone más afilada, nítida y precisa, y es cada vez más capaz de llegar a ser consciente de la delgada franja (o ‘tajada’) de Experiencia que se presenta en el momento presente. A medida que la atención corta a través de ese momento, una y otra vez con cada latido del corazón, la consciencia se desliza sin esfuerzo entre los artefactos de nuestra mente para encontrar el espacio vacío del simplemente conocer. No le deseo a nadie mi propio camino con el cual descubrí esto, pero le recomendaría de todo corazón la paz que se encuentra allí.


Andrew Olendzki, Ph.D., es un erudito del idioma Pali que se formó en Estudios Budistas en la Universidad de Lancaster en Inglaterra, así como en Harvard y en la Universidad de Sri Lanka. Ex director ejecutivo de la Insight Meditation Society, y actualmente es director ejecutivo del Barre Center for Buddhist Studies (USA). Es autor de Unlimiting Mind: The Radical Experiential Psychology of Buddhism (Publicaciones de la Sabiduría, 2010)