domingo, 15 de julio de 2012

ANSIEDAD: NUEVA HERRAMIENTA Y NUEVA RESPUESTA –EL MINDFULNESS (VIPASSANA) Y EL DZOGCHÉN



Por Juan José Bustamante, Profesor de Meditación

Einstein decía que si querías resolver un problema, no podías usar la misma estrategia que había creado el problema. No puedes solucionar la ansiedad sintiendo ansiedad. Por lo general, después de la ansiedad inicial, lo que hacemos mal es dar como respuesta una nueva y mayor segunda ansiedad, causada por el hecho original de que sentíamos  ansiedad.

Como resultado tenemos sufrimiento agravado, es decir que al sufrimiento inicial le añadimos el sufrimiento del sufrimiento. Y como esto provoca gran perturbación, se pierde la calma, se obscurece la claridad, y se generan conductas dañinas para uno mismo y para otros. Y todo dentro de una gran inconsciencia e ignorancia. 

Observémonos a ver si es verdad…

Se necesita una nueva herramienta, e incluso una nueva actitud para superar este mal hábito –es tan sólo eso. Este nuevo medio es la técnica de meditación del Mindfulness, una version del Vipassana, o Atención Plena. Y la actitud que proponemos es de la Auto Liberación, del Dzogchén, o Gran Perfección. 

Se aplica el Mindfulness como una herramienta de ‘Visión Penetrante’, para ser consciente y entender qué te está pasando, por qué tus emociones y tu malestar se han disparado así, con tanta violencia en tu propia mente, cuando lo que quieres es paz, bienestar, para poder vivir y trabajar en armonía contigo mismo y con la gente, con el mundo. 

Necesitas observar en silencio lo que está surgiendo en la mente. Para poder hacerlo, como parte integrante de la meditación, se usan extensas y sofisticadas técnicas de relajación para calmar la mente: procedimientos de relajación del cuerpo, de los sentidos, de la energía vital, y de los pensamientos, recuerdos y emociones de la mente. 

Qué alivio cuando los miedos, ansiedades y momentos depresivos de obscuridad de la mente se han serenado, y en vez de angustia y presión hay espacio en la mente, y las emociones pueden expresarse en formas más finas y benéficas, en suma hay bienestar emocional y mental.

Pero no basta serenarse. Se puede volver a perder la serenidad, y rápido... El alivio puede desaparecer y volvemos a nuestras costumbres y condicionamientos de años de ansiedad. Necesitamos un nuevo punto de vista, anclado en una experiencia definitiva de libertad más profunda y segura.

Se trata de comprender y comprobar que todo lo que surge en nuestras emociones después termina y cesa, para ser reemplazado por un nuevo surgimiento. En otras palabras, después de sentir el malestar, necesariamente cambia, termina, cesa. 

Y es reemplazado por un nuevo surgimiento, generalmente como respuesta al primero. Y depende de nosotros generar una respuesta de libertad, en vez de encadenarnos a respuestas habituales de más preocupación y malestar, cultivándolo e incrementándolo con nuevos comentarios y opiniones que van en sentido contrario a la paz, como si se estuviera luchando con uno mismo. ¿Por qué no ensayamos el silencio? Y desarrollamos la capacidad de hacerlo…

Una vez que surge un malestar como respuesta debido a un obstáculo que actúa como estímulo, podríamos relajarnos y callarnos, y dejar que cese. 

Lo que comenzó como esclavitud del hábito y las emociones descontroladas y condicionadas, se libera por sí solo, si lo dejamos en paz. Se auto libera. Y nos deja en paz. 

Y podemos intuir que todo es Perfecto, tal como es. Así estaremos usando no sólo la herramienta correcta, también la actitud correcta: la de la Gran Perfección –el Dzogchén. 

Observémonos, a ver si es verdad